Los hechos habrían ocurrido en las casas de Julio Iglesias en República Dominicana, Bahamas y España. Una de las mujeres era empleada del hogar y la otra fisioterapeuta.
Se difundieron videos en redes sociales que muestran a ciudadanos aglomerados frente al edificio en el que la Fuerza Pública mantiene retenido al sospechoso.