Entre los implicados figuran exvocales del CPCCS, Andrés Arauz y una consejera en funciones. La Fiscalía sostiene que buscaban “controlar instituciones del Estado”.
El líder estadounidense dejó claro que el acuerdo "garantizará la seguridad de Israel", país que "saldrá fortalecido" después de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.