El período invernal representa uno de los mayores retos para el agricultor ecuatoriano. Las condiciones climáticas variables, marcadas por una alta humedad y la presencia de lluvias, incrementan los riesgos de malezas, plagas y enfermedades en los cultivos, dificultando la planificación agrícola y reduciendo la eficiencia de las aplicaciones en campo.
Lea también: Estos son los cinco mercados que lideran el consumo de pitahaya ecuatoriana
Durante la temporada invernal, cultivos estratégicos como banano, arroz, maíz, cacao y hortalizas, demandan una protección adicional. Para hacerle frente a este panorama, la empresa Agripac cuenta con un amplio portafolio de plaguicidas, fungicidas y otras soluciones para ayudar a los productores a enfrentar los desafíos del clima y potenciar su productividad.
“La recomendación es utilizar programas integrados de fungicidas preventivos y curativos junto con plaguicidas específicos según monitoreo, siempre ajustados al cultivo, etapa fenológica y nivel de infestación”, detalla el Gerente Agrícola Costa Sur de Agripac, Andrés Noboa.
La empresa ha desarrollado también programas técnicos para cada tipo de cultivo, así como estrategias de manejo antiresistencia y acompañamiento en campo, todo enfocado en maximizar la eficacia de los plaguicidas y fungicidas, especialmente bajo las condiciones propias del invierno.
Noboa destaca que además de productos, Agripac ofrece asesoramiento y acompañamiento técnico continuo a sus clientes con recomendaciones, programas preventivos y capacitación para la correcta aplicación de estos insumos, de tal manera que cada tratamiento tenga el mayor impacto posible en un escenario de clima variable y recursos limitados.
Lea también: Semillas, insumos, tecnología y conocimiento, la variada oferta de evento arrocero en Nobol
Actualmente, las líneas de plaguicidas y fungicidas comercializadas por la empresa se caracterizan por su diversidad de ingredientes activos, formulaciones de alta calidad y estrategias orientadas a la sostenibilidad.
De acuerdo con la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua-ESPAC, en el Ecuador hay más de 2,2 millones de hectáreas sembradas entre cultivos permanentes y transitorios.