Noruega regresó a un Mundial después de 28 años de ausencia y lo hizo con una actuación convincente. La selección escandinava derrotó 4-1 a Irak en Boston y comenzó su camino en la Copa del Mundo 2026 ocupando el primer lugar del Grupo I.
El gran protagonista fue Erling Haaland. El delantero del Manchester City disputó su primer partido mundialista y respondió con un doblete que encaminó la victoria noruega en una jornada histórica para el atacante de 25 años.
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El primer gol del encuentro llegó a los 29 minutos, cuando David Moller Wolfe asistió a Haaland, que definió con precisión para abrir el marcador. Irak reaccionó antes del descanso y logró igualar el compromiso a los 39 minutos gracias a un cabezazo de Aymen Hussein que sorprendió a la defensa europea.
Sin embargo, la respuesta de Noruega fue inmediata. Apenas cuatro minutos después, Haaland aprovechó un error defensivo para recuperar la ventaja y firmar su segundo tanto de la tarde, enviando a su equipo al descanso con ventaja de 2-1.
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En la segunda mitad, los europeos mantuvieron el control del partido y encontraron el tercer gol a los 78 minutos. Leo Østigård se elevó tras un tiro de esquina y conectó un cabezazo que amplió la diferencia.
Cuando parecía que el encuentro terminaría con ese marcador, Noruega encontró una última acción ofensiva en el tiempo añadido. En un intento por despejar el peligro dentro del área, Aymen Hussein, quien había anotado el único gol de Irak, terminó enviando el balón a su propia portería al minuto 90+6.
El autogol selló el definitivo 4-1 y desató la celebración de los aficionados noruegos, que vieron cómo su selección completó una de las actuaciones más contundentes de la primera fecha del Mundial.
Noruega es líder de grupo por diferencia de gol
El tanto en propia puerta de Aymen Hussein terminó teniendo un valor extra. Horas antes, Francia había derrotado 3-1 a Senegal, resultado que dejaba a ambas selecciones con tres puntos y una diferencia de goles idéntica.
Sin embargo, el gol en el descuento permitió a Noruega imponerse 4-1 sobre Irak y alcanzar una mejor diferencia de goles, suficiente para quedarse con el liderato del Grupo I tras la primera jornada.
Con Haaland como figura y una contundente goleada en su regreso a los Mundiales, Noruega envió un mensaje claro al resto de sus rivales: está dispuesta a pelear por la clasificación y ser una de las sorpresas del torneo.