El capitán Diego Peñaherrera fue jefe de Seguridad de Anne Malherbe, esposa del expresidente Rafael Correa. Peñaherrera se reincorporó este lunes 5 de enero de 2026 a la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), tras una orden judicial que dispuso su retorno al servicio activo luego de permanecer fuera de la institución por más de una década.
El oficial acudió a la Comandancia de la FAE, ubicada en el complejo ministerial de La Recoleta, en el centro sur de la ciudad de Quito, para cumplir con el proceso administrativo de reintegro.
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La reincorporación se dio en cumplimiento de una sentencia emitida por un tribunal de la Corte Provincial de Santo Domingo de los Tsáchilas. Esta dejó sin efecto una resolución administrativa de octubre de 2013 en la que se negó su regreso a filas, pese a que la justicia había ratificado su inocencia en un proceso penal iniciado durante el gobierno de Rafael Correa.
No fue hasta el 30 de diciembre de 2025 que la Dirección de Talento Humano de la FAE notificó formalmente a Peñaherrera para que se presentara este 5 de enero
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Peñaherrera denunció ante la justicia haber sido víctima de persecución política durante el correísmo, cuando integró el grupo de seguridad presidencial y se desempeñó como jefe de Seguridad de la entonces primera dama y sus hijos, entre enero de 2007 y julio de 2008.
Tuvieron que pasar doce años para que los jueces determinaron que en su caso se vulneraron los derechos a la seguridad jurídica, al debido proceso y al trabajo. Es por eso que ordenaron su reincorporación al mismo grado que tenía al momento de su salida y dispusieron que la FAE facilite los cursos necesarios para su ascenso conforme a la normativa militar.
En una entrevista a La Hora, Peñaherrera aseguró que el proceso tuvo un fuerte impacto en su vida. “Por presiones del gobierno del correísmo me causaron mucho daño, y me tocó vivir fuera del país”, afirmó el oficial.
Añadió que, pese a las dificultades, nunca perdió la esperanza de que se hiciera justicia. “Esta lucha la he tenido por 12 años. Ahora debo retornar y lo tomo como un reto”, señaló, al tiempo que expresó su expectativa de que se respeten los tiempos y disposiciones establecidos en la sentencia judicial.