Los pescadores estaban en un barco que se incendió. Familiares costearon los pasajes de los primeros en retornar, pero dos sobrevivientes permanecen en una situación crítica.
La falta de comunicación, el agotamiento y el caos han convertido a los vehículos de rescate de bomberos en protagonistas de tragedias aéreas en San Francisco, Lima y Nueva York.
Los padres Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui perdieron la vida en Playas al ser arrastrados por la fuerte corriente. La tragedia ocurrió, en viernes 13, durante un retiro espiritual.