Los padres Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui perdieron la vida en Playas al ser arrastrados por la fuerte corriente. La tragedia ocurrió, en viernes 13, durante un retiro espiritual.
Fuera de peligro, Lucas reveló que, para mantenerse con el vida en ese gélido y empinado paraje, durmió dentro de cuevas, sobre hojas, y unió fuerzas con un inesperado compañero.