Fuera de peligro, Lucas reveló que, para mantenerse con el vida en ese gélido y empinado paraje, durmió dentro de cuevas, sobre hojas, y unió fuerzas con un inesperado compañero.
Un can llamado Yogui, fue abandonado con una nota que pedía que alguien lo adoptara. Hoy se recupera y espera una familia responsable. Aquí la historia.