Fenómeno de El Niño podría poner en riesgo la seguridad alimentaria en América Latina

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte que un evento de El Niño de gran intensidad podría afectar la producción agrícola, elevar el precio de los alimentos y agravar la inseguridad alimentaria en la región.

La posible intensificación del fenómeno de El Niño vuelve a encender las alertas en América Latina.
Redacción Vistazo

Según la FAO, entre 1991 y 2023 los desastres naturales ocasionaron pérdidas agrícolas superiores a USD 3,200 mil millones a nivel mundial. Solo en América, las pérdidas alcanzaron los USD 710.000 millones, equivalentes al 22% del total registrado en el planeta.

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La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó la formación del evento en el océano Pacífico tropical y estima un 81% de probabilidad de que alcance la categoría de "muy fuerte" durante 2026, además de un 97% de probabilidad de que sus efectos se extiendan hasta mediados de 2027.

Más allá de las alteraciones climáticas, organismos internacionales advierten que uno de los sectores más vulnerables será el agrícola, con posibles consecuencias sobre la disponibilidad de alimentos y el costo de productos básicos.

Personas afectadas por la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe (en millones).

De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño modifica los patrones de lluvia y temperatura, altera los calendarios de siembra, reduce la disponibilidad de agua en determinadas zonas y provoca inundaciones en otras. Estas condiciones también pueden dificultar el transporte de alimentos desde las áreas de producción hacia los centros de consumo.

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Los impactos, sin embargo, no serán iguales en toda la región. Mientras que la costa del Pacífico de Ecuador y Perú suele enfrentar lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos, el Corredor Seco de Centroamérica registra con frecuencia sequías agrícolas y déficit de precipitaciones durante este fenómeno.

Una menor producción agrícola puede traducirse en menor oferta de alimentos, incrementos de precios y una reducción del poder adquisitivo de las familias.

Riesgo para la seguridad alimentaria

La preocupación también se centra en el impacto que un fenómeno de gran intensidad podría tener sobre la seguridad alimentaria. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que la región ya enfrenta importantes desafíos, con más de 33 millones de personas que padecen hambre, 167 millones en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave y 181 millones que no pueden acceder a una dieta saludable.

En Ecuador, la situación también genera atención. Informes respaldados por la ONU indican que alrededor de 2,6 millones de personas enfrentan actualmente niveles críticos de inseguridad alimentaria.

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Entre los factores que influyen en este escenario se encuentran el aumento del costo de los alimentos y los efectos de eventos climáticos extremos. Una disminución en la producción agrícola podría reducir la oferta de productos, incrementar los precios y afectar especialmente a los hogares que destinan una mayor parte de sus ingresos a la alimentación.

Pérdidas totales estimadas en la producción agrícola mundial (en millones).

Importancia de la prevención

Durante una mesa regional de alto nivel, la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) coincidieron en que la preparación anticipada puede reducir significativamente las pérdidas económicas y productivas ocasionadas por El Niño.

Para Ecuador, donde millones de personas ya enfrentan dificultades para acceder a una alimentación adecuada, las acciones de prevención y planificación podrían ser determinantes para evitar que un evento climático extremo profundice la crisis alimentaria en los próximos meses.