De acuerdo con la ACNUR, América es la región con mayor número de personas desplazadas. Una integración efectiva puede convertir a los desplazados en un motor económico en los países receptores.
La exclusión educativa y la pobreza de aprendizaje continúan afectando a niños y jóvenes del Ecuador. Parte de esta realidad se debe a la baja tasa de nacimientos, la desmotivación y la falta de recursos económicos.