ODS Leardes Summit 2026: La naturaleza también tiene un precio, WWF previene pérdidas millonarias por su deterioro

El primer panel analizó cómo la naturaleza tiene actualmente un peso significativo en la economía mundial.

El modelo de negocio que se ha manejado hasta ahora a escala global ha contribuido al deterioro del medio ambiente. Según estimaciones del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el declive del ecosistema genera pérdidas anuales de USD 479.000 millones.

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¿Cuál es el valor económico de la naturaleza? Esa fue precisamente una de las preguntas que se abordaron en el primer foro del ODS Leaders Summit, organizado este miércoles 19 de agosto de 2026 por Revista Vistazo.

Este panel fue moderado por Juan Martín Muller, gerente de Comunicación de WWF Ecuador, y contó con la participación de Tarsicio Granizo, director de WWF Ecuador, y Mauricio Voivodic, director ejecutivo de WWF Brasil. Ambos especialistas analizaron cómo la naturaleza se ha convertido en un sujeto de derechos y expusieron estadísticas y ejemplos que evidencian que los recursos naturales son finitos y tienen un peso significativo en la economía mundial.

¿Cuál es el valor económico de la naturaleza? Esa fue precisamente una de las preguntas que se abordaron en el primer foro del ODS Leaders Summit, organizado este miércoles 19 de agosto de 2026 por Revista Vistazo.

Este panel fue moderado por Juan Martín Muller, gerente de Comunicación de WWF Ecuador, y contó con la participación de Tarsicio Granizo, director de WWF Ecuador, y Mauricio Voivodic, director ejecutivo de WWF Brasil. Ambos especialistas analizaron cómo la naturaleza se ha convertido en un sujeto de derechos y expusieron estadísticas y ejemplos que evidencian que los recursos naturales son finitos y tienen un peso significativo en la economía mundial.

¿Cómo afecta el deterioro de la naturaleza a la economía?

La crisis ambiental que enfrenta el planeta, señaló Granizo, no es únicamente un problema de los ambientalistas, sino una realidad que afecta a las personas y empresas. La degradación de la naturaleza provoca la pérdida de especies, servicios ecosistémicos, oportunidades económicas y posibilidades de desarrollo.

El 50% de las medicinas provienen de la naturaleza y aproximadamente el 70% de los cultivos que comemos dependen de polinizadores. Entonces, cuando perdemos biodiversidad, estamos perdiendo la posibilidad de alimentos, medicinas y de cosas que todavía no han sido descubiertas y que están ahí en las selvas, en los páramos, en los ecosistemas secos”, aseguró.

Por su parte, Mauricio Voivodic señaló que, hasta hace una década, la pérdida de naturaleza se analizaba principalmente a partir de predicciones sobre su posible impacto. Sin embargo, actualmente diversas investigaciones han demostrado que los servicios que brinda la naturaleza están directamente vinculados con la economía.

Como ejemplo, mencionó el impacto que ha tenido la deforestación de la Amazonía en la producción de lluvias, no solo en Brasil, sino en distintos países del continente.

La reducción de las precipitaciones tiene un impacto económico directo en la producción de energía en Brasil. Según Voivodic, las pérdidas en este sector alcanzan cerca de USD 200 millones al año. Además, señaló que estudios estiman que las sequías y la reducción de la productividad asociada a la deforestación de la Amazonía generan pérdidas de hasta USD 30.000 millones anuales.

¿Qué papel juegan los gobiernos en el cuidado de la naturaleza?

Durante el panel también se analizó la responsabilidad del Estado en la protección de la naturaleza. Tarsicio Granizo afirmó que alcanzar un equilibrio entre los ámbitos social, ambiental y económico requiere de una “minga general ”, en la que el Gobierno central participa junto con el sector privado, la sociedad civil, la academia y las organizaciones no gubernamentales.

Voivodic, por su parte, hizo un llamado para que las cadenas de valor se conviertan en modelos de competitividad, innovación y regeneración de la naturaleza.

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Cada vez más las cadenas globales están pidiendo una buena gestión de riesgos climáticos, trazabilidad y la no deforestación. Ahora, la Unión Europea está exigiendo a todos sus proveedores que demuestren que los productos no vienen de deforestación legal o ilegal”, explicó.
$!Durante el panel se destacaron los avances alcanzados por WWF Ecuador en temas de financiamiento ambiental.

¿Cómo financiar proyectos sostenibles?

El último punto del panel se centró en cómo incrementar el financiamiento destinado a proyectos sostenibles. Al respecto, el director de WWF Ecuador señaló que el acceso a estos recursos se ha visto restringido en los últimos años por el cierre de USAID, la disminución de los fondos de cooperación internacional y la reducción del presupuesto estatal derivada de la fusión de ministerios.

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A pesar de este escenario, Granizo destacó los avances alcanzados por WWF mediante el canje de deuda para temas ambientales de Galápagos, por USD 1.600 millones, uno de los mayores acuerdos de este tipo alcanzados por el país.

“Acabamos de lograr otro canje de deuda para la Amazonía de más o menos USD 700 millones. Esos son mecanismos que ayudan a primero disminuir la carga de la deuda externa del Ecuador y aportar a temas ambientales”, detalló Granizo.

Por otro lado, el director ejecutivo de WWF Brasil remarcó la necesidad de dejar de considerar a la naturaleza como un gasto y empezar a verla como una inversión estratégica para las regiones, los países y los sectores productivos.

Además, insistió en la necesidad de crear mecanismos financieros que no se basen únicamente en proyectos, sino que puedan mantenerse de forma sostenida y no dependan exclusivamente de donantes.

“Se requiere crear un mecanismo de pago por performance para los países que protegen sus bosques y cuyos rendimientos recompensen a los países por la protección de la naturaleza... En Ecuador hice la cuenta, si llega a deforestación cero, podría recibir desde este mecanismo USD 54 millones todos los años”, indicó.