Conmoción en el mundo de la moda por las acusaciones alrededor de Jonathan Andic, el hijo de Isak Andic, fundador de la marca de ropa Mango. Según la jueza a cargo del caso, el primogénito habría matado a su padre por una “obsesión con el dinero”. Detrás del sospechoso hay una historia de pérdidas económicas para la empresa.
Jonathan fue detenido el pasado martes, 19 de mayo, como implicado en la muerte de su padre, el hombre más rico de Cataluña (España). Las autoridades querían practicar las diligencias habituales antes de que comparezca en el juzgado.
Revise también: 'Obsesión con el dinero': la presunta motivación del hijo del fundador de Mango para matar a su padre
Sin embargo, ese mismo día, quedó en libertad provisional al depositar un millón de euros de fianza que le fijó la jueza, quien le atribuye un delito de homicidio ante los indicios de que “planificó” el crimen de su padre en una excursión por la montaña de Collbató (Barcelona) en diciembre de 2024.
La teoría del caso es que Jonathan acabó con la vida de su padre por su “obsesión” con el dinero, hasta el punto de que pidió a su padre una herencia en vida que este “se vio obligado a aceptar”.
Según la instructora, a mediados de 2024 Jonathan supo que su padre tenía intención de cambiar el testamento para crear una fundación de ayuda a “personas necesitadas”, lo que motivó un “cambio notable” en su relación.
Revise también: Tribunal español da la razón a Shakira e insta a devolverle USD 64 millones en impuestos
De acuerdo a chats de WhatsApp, Jonathan Andic reconoció que su actitud con el dinero no era correcta y el padre, “en un intento de reconciliarse con su hijo”, aceptó la excursión que le propuso con el fin de hablar los dos solos.
Mientras tanto, la defensa considera que parte de las conclusiones de la Policía catalana son interpretaciones “sesgadas”, sin contexto y basadas en mensajes que intercambiaron años atrás.
Los portavoces de la familia insistieron en un comunicado en proclamar la inocencia de Jonathan y en que ni hay ni habrá pruebas en su contra.
Cuenta con 45 años y es el primer hijo de tres que tuvo el empresario Isak Andic con su exesposa Neus Raig. Heredó el imperio Mango junto a sus hermanas Judith y Sarah, pero solo él forma parte de la empresa como vicepresidente.
De acuerdo a la página oficial de la compañía, Jonathan estudió Comunicación Audiovisual en Estados Unidos. Después, amplió su formación en la escuela de negocios IESE, donde se especializó en Contabilidad y Finanzas para Directivos y en conocimientos de management a través de un programa EMBA.
Inició su trayectoria profesional en la empresa en 2005, cuando se familiarizó con el proceso de creación, el diseño de las colecciones y la gestión de equipos.
Revise también: Mujer quedó en coma tras cirugía de implantes mamarios en un centro estético de Quito
En 2007 pasó a dirigir la línea de hombre Mango Man, asumiendo el reto de lanzarla a escala internacional.
A lo largo de su trayectoria en la compañía, entre sus responsabilidades también ha figurado la supervisión del área de comunicación e imagen y el área de interiorismo del grupo Mango.
Pero todo se vino abajo en el 2012, cuando su padre empezó a darle más responsabilidades porque quería que fuera su sucesor. Según El País, Jonathan llegó a constar como presidente adjunto de Mango. “El relevo es como una gota de agua mía”, dijo Isak Andic en una entrevista del 2014.
Entonces, empezó la hecatombe. La empresa acumuló pérdidas de casi 100 millones de euros en los años siguientes.
Lea también: Tragedia en Colombia: mujer desapareció tras someterse a una 'lipo' en un centro estético
Isak Andic tuvo que volver de su retiro para enrumbar la compañía y luego nombró a Toni Ruiz, alguien ajeno a la familia, como consejero delegado en reemplazo de su hijo.
Ruiz logró una facturación de más de 3.000 millones de euros. Por lo que Mango le otorgó una participación del 5% en el capital social de la empresa. Actualmente, es CEO de la compañía. Mientras tanto, Jonathan volvió a dirigir Mango Man.
Diversas fuentes aseguraron a El País que el primogénito permanecía en “estado de conmoción y tristeza” tras conocer que lo estaban investigando por la muerte de su padre. Insisten en que la relación entre padre e hijo pasaba por “un momento dulce” en los últimos años.