De cada diez operaciones antidrogas en Guayaquil y Durán, en seis había altares. Fueron hallados también en La Roldós, Quito, donde una profesora fue asesinada.
Una estructura que enviaba cocaína desde Sudamérica fue desarticulada en Italia. Se comunicaba por medio de claves. Esta es la ruta que siguieron estas mafias y sus conexiones en el país.
La víctima fue identificada como Miguel Hidalgo Arévalo, cabo primero de la Policía Nacional y analista de la Dirección de Muertes Violentas (Dinased).