Este fenómeno natural será anular y formará un característico 'anillo de fuego' visible principalmente desde regiones remotas de la Antártida, con fases parciales perceptibles en el sur de Sudamérica y África.
El visitante, confirmado por la NASA como un cometa, se formó fuera del Sistema Solar y ofrece información clave sobre sistemas planetarios antiguos y los orígenes del universo.
El objeto interestelar, apenas el tercero confirmado en cruzar nuestro sistema solar, alcanzará su punto más cercano al planeta, ofreciendo una gran oportunidad de estudio.
Según cálculos de la NASA, este fenómeno cruzará desde el Atlántico hasta el Índico, brindando la franja de totalidad más extensa vista desde tierra firme en el siglo XXI.
Este cometa alcanzará su máximo brillo a finales de octubre y comienzos de noviembre, ofreciendo un espectáculo que no se repetirá en cerca de mil años.