En el cantón Quinsaloma, sujetos armados dispararon contra los asistentes de un local. Según la Policía, el ataque habría estado dirigido al propietario del establecimiento.
El ataque, perpetrado por un estudiante tras ser impedido de ingresar a clases, reabre el debate sobre la violencia juvenil y el acceso a armas de alto calibre.
“Sin tregua contra quienes atenten contra la vida y contra el accionar policial, y cero tolerancia para quienes intenten imponer la violencia", declaró la Policía al anunciar el hecho.