Esta es la historia de cómo una batucada liderada por una mujer se convirtió en un refugio para cientos de jóvenes frente al reclutamiento en Guayaquil.
Ecuador vive una epidemia de violencia contra la mujer. Solo el pasado 2025 se registraron 777 femicidios y otros tipos de muertes violentas, según datos de la Fiscalía.
Desde comedores populares hasta programas educativos en zonas rurales y liderazgo de niñas en la conservación, estas iniciativas impulsadas por mujeres están generando cambios en sus territorios.
Un estudio de la consultora LLYC -Llorente y Cuenca- demuestra que la IA amplifica los sesgos de género entre los jóvenes; no se trata de rechazar la herramienta si no de alfabetizar a chicos y chicas sobre su uso mientras se sigue trabajando en temas de equidad.
En una provincia marcada por la minería, cada vez más mujeres apuestan por diversificar la economía en sus comunidades, transformando materia prima amazónica en negocios.
Aunque parece una batalla desigual, estas mujeres impulsan proyectos que, a través del arte y la cultura, logran rescatar a niños y jóvenes en contextos marcados por la inseguridad.
En el primer censo, en 1950, sólo el 0,3% de mujeres estudió en la universidad. Mientras que 75 años después, más del 20% accedió a la educación de tercer y cuarto nivel.