El crimen de una abogada, presuntamente cometido por su esposo, un policía en servicio activo, vuelve a encender las alertas sobre la violencia machista ejercida por uniformados.
La Policía de Perú anunció que se han iniciado las coordinaciones con las autoridades de Ecuador para que el detenido pueda regresar a Perú para afrontar el proceso por homicidio.
La Policía levantó como evidencias un arma blanca, un mazo de madera, botellas de licor, pipas artesanales, prendas de vestir y tres teléfonos celulares.
El sospechoso fue detenido el domingo a 650 kilómetros de la escena del crimen, en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, desde donde planeaba regresar a Uruguay con su hijo.
Tras conocer la detención del sospechoso, el ministro ecuatoriano del Interior, John Reimberg, había advertido que no permitirían que ningún hecho quede impune.
Se difundieron videos en redes sociales que muestran a ciudadanos aglomerados frente al edificio en el que la Fuerza Pública mantiene retenido al sospechoso.
Con carteles y consignas, pobladores del cantón Déleg se movilizaron este martes hasta las instalaciones de la Fiscalía para exigir el esclarecimiento del crimen.
Según el parte informativo elaborado por la Dinased, a las 17:15 del día de los hechos, la víctima abordó un taxi a la salida de su trabajo. Desde ese momento desapareció.