Las acciones contemplan presencia militar activa, desarticulación de bandas mediante capturas y control territorial para recuperar espacios considerados críticos.
La canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, añadió que ambos países enfrentan "desafíos comunes en la lucha contra el crimen organizado trasnacional".
La medida impactará a 20 productos ecuatorianos y, según las autoridades colombianas, constituye una “respuesta proporcional, transitoria y revisable”.