Congreso de Valoración Aduanera 2026 analizó el uso de criptomonedas en importaciones
Especialistas analizaron en el Congreso Internacional de Valoración Aduanera 2026 el uso de criptomonedas, la subfacturación, la duda razonable y nuevas herramientas para controlar el valor declarado de las mercancías.
Durante el evento, realizado el 25 de agosto en el Hotel Sheraton de Guayaquil, se debatió sobre la incorporación de nuevas formas de pago al comercio internacional y los desafíos que genera para la administraciones aduaneras, especialmente cuando se trata de determinar cuánto vale una mercancía importada.
En Ecuador, este asunto cobra relevancia ante la necesidad de garantizar que las operaciones declaradas ante la Aduana correspondan con el valor real de las transacciones.
LEA TAMBIÉN: Guayaquil necesita puertos más profundos ante el arribo de buques de mayor tamaño
Uno de los temas que generó discusión durante la jornada fue el uso de criptomonedas como medio de pago en operaciones de comercio exterior. De acuerdo con Guzmán Mañes, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial e instructor acreditado por la Organización Mundial de Aduanas (OMA), al no ser consideradas monedas de curso legal aceptadas por los países de la Región, las criptomonedas presentan una dificultad para establecer directamente el valor en aduana de una mercancía.
Por ello, cuando una compra internacional se realiza mediante criptomonedas y no es posible determinar el valor en aduana a través del método correspondiente al precio realmente pagado o por pagar, deben considerarse los métodos posteriores establecidos en el Acuerdo de Valoración de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Controlar el valor declarado es uno de los principales retos
La valoración aduanera tiene una incidencia directa en los tributos que se generan durante una importación. Por ello, uno de los riesgos que enfrentan las administraciones aduaneras es la subvaloración o subfacturación, prácticas que pueden generar diferencias entre el monto declarado ante la Aduana y el valor real de una operación.
LEA TAMBIÉN: China retira suspensión a ocho empresas ecuatorianas exportadoras de camarón
Mañes señaló que el crecimiento del comercio exterior obliga a las administraciones aduaneras a mantener procesos cada vez más técnicos, ágiles y previsibles. Desde su experiencia, el control no debería concentrarse únicamente en el momento en que la mercancía ingresa al país, debido a que una revisión exhaustiva durante el despacho puede generar mayores costos y demoras para los operadores.
Una de las alternativas que planteó es fortalecer la auditoría posterior al despacho, mediante equipos especializados capaces de revisar las declaraciones de un periodo determinado y contrastarlas con información financiera y tributaria de las empresas.
Este tipo de controles permitiría identificar diferencias con mayor cantidad de elementos y evidencia. El especialista explicó que una auditoría puede, por ejemplo, comparar la información declarada ante la Aduana con la presentada posteriormente ante la administración tributaria, donde las diferencias podrían evidenciar inconsistencias en el valor de las operaciones.
LEA TAMBIÉN: Buró de crédito en Ecuador conservará el historial de deudas por cuatro años
La capacitación también entra en el debate
Para Mañes, tanto las empresas como las autoridades deben profundizar en el conocimiento de las disposiciones del Acuerdo de Valoración de la OMC. La correcta determinación del precio y de los ajustes correspondientes requiere que los operadores conozcan las reglas aplicables y puedan respaldar documentalmente sus transacciones.
En este contexto, William Pulupa, director general de Fortrade Academy y uno de los organizadores del Congreso, explicó que la iniciativa surgió ante la falta de encuentros especializados en materia aduanera en Guayaquil.
Pulupa sostuvo que el objetivo del encuentro no se limita a reunir a profesionales vinculados con las aduanas, sino también a generar conciencia sobre la necesidad de actualización permanente. La valoración aduanera, señaló, exige que las empresas revisen sus procedimientos y conozcan las obligaciones que deben cumplir para reducir el riesgo de sanciones.
Mientras las formas de pago evolucionan, las administraciones deben encontrar mecanismos que permitan determinar de manera adecuada el valor de las mercancías y, al mismo tiempo, mantener controles que reduzcan la subvaloración sin convertir los procesos de importación en trámites más complejos y costosos.