"5 minutos más" convierte el tiempo en una trampa emocional en San Sebastián

La historia parte de una crisis sentimental y avanza hacia el fantástico, el suspense y la supervivencia.

El actor Javier Cámara habla sobre "5 minutos más".
Daniela Creamer

"5 minutos más" llegó a la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián con una premisa tan sencilla como exigente: ¿qué ocurriría si los últimos cinco minutos de nuestra vida se repitieran una y otra vez?

Javier Ruiz Caldera combina fantástico, humor, suspense y drama de pareja en una película protagonizada por Javier Cámara, Berto Romero y Belén Cuesta. Durante nuestro encuentro en el Hotel Maria Cristina, el equipo explicó los desafíos de un rodaje construido alrededor de secuencias de cinco minutos.

“Fue un rodaje muy poco usual. Necesitábamos mucha concentración; entre todos hacíamos una coreografía”, explicó Cuesta. Cada repetición exigía que intérpretes y equipo técnico funcionaran como una sola unidad.

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Cámara destacó la novedad del proyecto: “Es mi primera película fantástica, de género. Me ha emocionado mucho como espectador y me parece una apuesta grandiosa estar aquí, en la Sección Oficial”.

Romero, que debuta como guionista de largometraje, escribió la historia en apenas tres meses. “Me recordaba al cine coreano que salta de un género a otro sin complejos, como Parásitos. Javi lo leyó y me dijo: ‘¡Déjame dirigirla!’”, contó.

La historia parte de una crisis sentimental y avanza hacia el fantástico, el suspense y la supervivencia. Una mezcla que convenció enseguida a Ruiz Caldera: “Creíamos que hablaba de esa sensación de no entender qué está pasando en el mundo y queríamos contarla ya”.

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La aparente sencillez de la propuesta escondía una ejecución compleja: las secuencias debían durar exactamente cinco minutos y conservar las mismas condiciones visuales.

Sin embargo, el artificio narrativo no eclipsa el centro de la película: una relación deteriorada y la posibilidad —o imposibilidad— de cambiar lo ocurrido.

Ruiz Caldera reconoció que esa combinación despierta reacciones muy distintas:

5 minutos más utiliza una situación extraordinaria para hablar de algo reconocible: dos personas obligadas a afrontar aquello que no han podido resolver.

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El encuentro también dejó espacio para el humor. Preguntado sobre qué haría si pudiera regresar cinco minutos en el tiempo, Romero respondió:

Tras su paso por San Sebastián, la película demuestra que su mayor desafío no era solo imaginar el tiempo retrocediendo, sino conseguir que todo un equipo repitiera esos minutos con absoluta precisión.