En la comunidad Kichwa de Capirona, en Napo, la defensa del territorio encontró una nueva forma de expresión. Sus habitantes transformaron en música y video la preocupación por el estado del río Puní, afectado por el avance de la minería aguas arriba.
La producción se titula “CAPIRONA: Una lucha hecha canción” y ya está disponible en plataformas digitales. La obra cuenta con música y composición de la propia comunidad e interpretación de Kimberly Silva.
Capirona se encuentra en la parroquia Puerto Napo, en el cantón Tena. Allí viven cerca de 300 personas, agrupadas en 59 familias, entre los ríos Puní y Shalkana. Alrededor del 75 % de su territorio corresponde a bosque primario.
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Los ríos tienen un papel central en la vida de la comunidad: de ellos dependen actividades como la pesca y la agricultura, además de parte de su alimentación y de su relación cotidiana con el territorio.
La minería ocurre aguas arriba
Aunque Capirona no permite la minería dentro de sus tierras, las actividades que ocurren río arriba también tienen consecuencias para sus habitantes.
Según datos del Monitoring of the Andes Amazon Program (MAAP), las áreas afectadas por minería en las riberas del Puní, unos cuatro kilómetros aguas arriba de la comunidad, aumentaron de 4 a 112 hectáreas entre 2017 a 2024. Esto representa un incremento del 2.700%. Además, el 99 % de la extracción identificada se encontraba fuera del catastro minero oficial.
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Los habitantes de Capirona comenzaron a reportar desde 2021 cambios en el color y las condiciones del agua del Puní. Para una población cuya vida está estrechamente vinculada con los ríos, el deterioro del recurso representa un problema que va más allá del ambiente.
Una historia de defensa del territorio
La decisión de proteger sus recursos no es reciente. Hace alrededor de cuatro décadas, Capirona optó por alternativas económicas distintas a la explotación de sus recursos naturales y desarrolló uno de los primeros proyectos de turismo comunitario.
Ahora, la comunidad utiliza el arte para contar esa historia y mostrar lo que ocurre con el río. La canción y el videoclip reúnen elementos de identidad, memoria y defensa territorial. El proyecto también destaca el papel de las mujeres indígenas en la protección de sus territorios, la transmisión de conocimientos y el cuidado del agua.
Con esta producción, Capirona busca que la situación del río Puní llegue a personas fuera de la Amazonía y que su reclamo por agua limpia y protección de su territorio alcance nuevas audiencias. Puedes escuchar la canción aquí