Los restos fósiles pertenecen a un titanosaurio gigante de 70 millones de años hallado en Napo y bautizado por las comunidades locales como “Wakrayampi”.
El fallo internacional podría suponer obstáculos para los intereses extractivos. Varios de los encuentros violentos con los pueblos en aislamiento voluntario han ocurrido fuera de la Zona Intangible y de cerca de campos petroleros.