Una madre se volvió a encontrar con su hija perdida en Cuenca.
Cuando recién nació, Mariana Torres Benalcázar, fue abandonada por su padre detrás de un hospital y luego acogida en un orfanato.
La madre de Mariana, Blanca Rufina Naranjo, actualmente tiene 72 años, mencionó fue que “el papá se la llevó” y “nunca quiso hablar del tema”.
Blanca dijo que la buscó por varios lugares pero no tuvo éxito, y cuando le insistía a su cónyuge, lo negaba todo y luego le decía “que estaba en distintos países”, señaló la adulta mayor.
Por su parte, Mariana podrá resolver el misterio de cuándo nació. Sus familiares sabían que había llegado al mundo en 1971, pero en la casa de acogida Tadeo Torres la inscribieron un año después.
Este reencuentro se inició oficialmente en el año 2017, cuando los familiares acudieron a la Fiscalía del Azuay a reportar la desaparición de Carmen Maribel Naranjo Solís (nombre de pila de su allegada), teniendo como única pista su inscripción en el Registro Civil del Azuay.
Hoy ambas familias tienen vidas distintas. Mariana Torres (Maribel Naranjo Solís) vive en el barrio de Misicata, en el norte de Cuenca, y es madre de dos hijos. Mientras que Blanca Naranjo, su madre, tiene su hogar en el cantón La Troncal, provincia del Cañar.