La actual situación de violencia que atraviesa Ecuador no constituye un fenómeno aislado , sino que forma parte de un contexto global marcado por redes criminales transnacionales, economías ilícitas y amenazas estructurales que desbordan las fronteras nacionales.
Así lo señala el Dr. Carlos García Torres, docente investigador de las Cátedras UNESCO-UTPL, al subrayar que el país enfrenta dinámicas vinculadas a poderes y organizaciones que operan a escala mundial. En este escenario, la cultura de paz emerge como una alternativa estratégica para afrontar el conflicto desde una perspectiva integral.
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La noción de cultura de paz surge con la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), bajo la premisa de que si la guerra nace en la mente de las personas, es también en la mente donde debe construirse la paz. Este principio conserva plena vigencia en el contexto actual , tanto frente a amenazas globales como ante los desafíos internos derivados del narcotráfico y la delincuencia organizada.
De acuerdo con el Dr. García Torres, fomentar la cultura de paz implica reactivar valores humanos que históricamente han sostenido la cohesión social. " Una sociedad con un tejido social fuerte es resiliente frente a amenazas diversas, ya sean delictivas, económicas, políticas o naturales. La cultura de paz actúa, entonces, como el pegamento que cohesiona a la sociedad y fortalece su capacidad de respuesta", indica.
Durante la Cumbre de Seguridad, Conflicto y Paz, organizada por la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) en Guayaquil , se evidenciaron experiencias concretas de promoción de esta cultura.
En barrios golpeados por la violencia, expresiones como la poesía difundida en redes sociales y otras iniciativas culturales ofrecen alternativas de sentido a poblaciones expuestas a la influencia del narcotráfico. Estas acciones demuestran que la prevención de la violencia no se limita al ámbito coercitivo, sino que requiere propuestas formativas y culturales que reorienten proyectos de vida.
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La alianza UNESCO-UTPL presenta resultados significativos en tres dimensiones: vinculación social, desarrollo académico e investigación. Destaca la Red de Estudiantes por la Paz, integrada por jóvenes de Ecuador, Perú y otros países, quienes articulan acciones concretas en favor de la convivencia. Asimismo, la formación permanente en Cultura de Paz, dirigida incluso a la Policía Nacional y al público general, fortalece las capacidades institucionales y ciudadanas.
En el ámbito investigativo, la Cátedra UNESCO de Cultura y Educación para la Paz impulsa producción académica especializada en colaboración con el Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada.
"El conflicto es inherente a la condición humana; por ello, la construcción de la paz es una tarea permanente. La gestión adecuada de los conflictos exige su resolución no violenta, fundamento filosófico de la cultura de paz", agrega el Dr. García Torres.
Por ello, es importante que el Estado y la sociedad civil trabajen en la generación de políticas públicas , que permita esta construcción constante de la cultura de paz, que permita mejorar las condiciones sociales y humanas.