En barrios golpeados por la violencia, expresiones como la poesía y otras iniciativas culturales ofrecen alternativas de sentido a poblaciones vulnerables.
No es azar ni fatalidad: curvas, madrugadas, domingos, exceso de velocidad y alcohol forman un patrón letal. En 2025 murieron 2.354 personas en las vías, pero el Ecuador aún mide mal, reacciona tarde y normaliza esta otra forma de violencia.