Las municiones de diferentes calibres eran enviadas a agrupaciones criminales desde Quito hacia otras provincias por medio de servicios de encomienda de empresas de transporte.
Ambos cabecillas vinculados a la organización criminal "Los Choneros" fueron detenidos inicialmente el 10 de mayo 2024, en una fiesta organizada en una finca de Vía a la Costa.
Maduro, en su primera audiencia, se declaró no culpable de los cargos y afirmó que sigue siendo el presidente de Venezuela, que es "un prisionero de guerra".