Un ascenso astronómico, primero consolidándose como el más veloz de su colegio, luego de Ecuador y finalmente de Iberoamérica. En las competiciones mundiales se consagró como el séptimo hombre más rápido en los 200 metros del planeta en 2012, y luego como el tercero en 2019. Su vida llegó a su fin a los 32 años, convirtiéndose en una víctima más de la incontenible ola de delincuencia en Guayaquil.
Nunca en la historia de Ecuador se habían obtenido tantas medallas olímpicas dentro de un solo año. La bandera tricolor también se alzó alto en competiciones de artes marciales y automovilismo alrededor del mundo.
El marchista ecuatoriano Claudio Villanueva llegó en el último lugar en la carrera de 50 kilómetros en los Juegos Olímpicos, pero dejó una lección al mundo: no rendirse ante la adversidad.
Carapaz aclaró que las palabras que dijo después de ganar la medalla de oro fue un llamado a las autoridades para que los deportistas no pasen dificultades.