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Un ballet japonés usa desechos de plástico para crear su vestuario

20 enero 2023 - Moda
Los trajes futuristas de los bailarines brillan bajo los proyectores. Hace apenas dos meses, eran simplemente botellas de plástico abandonadas en la basura de Tokio.

Los bailarines del espectáculo "Plastic" se mueven en la escena con tutús creados a partir de empaques de burbuja. Durante el espectáculo, usan paraguas transparentes que habían sido abandonados y giran con gracia entre gigantescos muros de botellas recicladas.

$!Esta foto muestra a los artistas de la compañía de danza K-BALLET participando en el ensayo general del PET Bottle Labyrinth, parte de la obra de dos partes titulada Plastic que resalta el tema del plástico y la contaminación. Tokio

La compañía japonesa K-BALLET presentó su espectáculo a inicios de enero cerca de Tokio, protagonizado por el bailarín estrella estadounidense Julian MacKay, de la compañía alemana Bavarian State Ballet de Múnich.

Para la representación, la compañía japonesa usó más de 10.000 botellas de plástico.

$!En el show titulado Plastic los bailarines bailan entre muros de botellas recicladas, así como también las hacen parte de sus vestuarios.

La cantidad de desechos plásticos en el mundo se duplicó en 20 años y solo un 9% se recicla, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Naciones Unidas calcula además que la cantidad de plástico tirado en los océanos se multiplicará por tres para 2040.

"El enorme problema" de la contaminación por plástico "no había sido abordado por el mundo de la danza hasta ahora", afirmó MacKay, de 25 años, a la AFP. El bailarín cree que las artes escénicas pueden sensibilizar a la población.

$!Esta foto realizada en noviembre de 2022 muestra a un trabajador (izquierda) del Shirai Eco Center y Taiju Takano (derecha), productor jefe de la compañía de danza K-BALLET, recolectando botellas de plástico en Tokio.

"Cuando tomas el ballet o la danza y lo mezclas con el reciclaje o el 'upcycling' [suprarreciclaje], consigues que la gente piense: '¿Qué más puedo hacer?'", agregó.

Belleza "casi celeste"

En noviembre, el productor del ballet, Taiju Takano, recorrió el barrio de Harajuku junto al escenógrafo Naoya Sakata. Con la idea de buscar los futuros accesorios para su espectáculo, empezaron a buscar en los botes de basura del barrio, famoso por la moda que inunda sus calles.

La compañía se asoció con una empresa de tratamiento de residuos, Shirai Eco Center, cuyas botellas recicladas se usaron para escribir un gigantesco mensaje sobre el escenario.

$!Esta foto tomada a noviembre del 2022 muestra a personas limpiando y clasificando botellas de plástico, que se usan actualmente para el espectáculo de ballet Plastic que resalta el problema de la contaminación

Sakata afirma que se dio cuenta de que la cantidad de plástico que se tiraba cada día era "chocante".

El plástico de un solo uso es un gran problema en Japón, donde los alimentos -incluido la fruta- suelen estar empaquetados individualmente.

Los japoneses producen sin embargo menos desechos plásticos que la media de los países europeos miembros de la OCDE y tres veces menos que los estadounidenses, según esta organización internacional.

El archipiélago recoge y recicla también más plástico que muchos otros países, aunque a menudo se trata de un "reciclado térmico", en el que los residuos son incinerados para producir energía.

Taiju Takano, de 27 años, explica que algunos elementos del ballet "Plastic" recuerdan ideas tradicionales japonesas sobre durabilidad, como "la palabra 'mottainai', [que] describe hasta qué punto es una pena desperdiciar" cosas.

En el pasado, se pensaba que el espíritu de un objeto maltratado y desechado "volvería para atormentarnos", afirmó.

$!Esta foto tomada el 21 de diciembre de 2022 muestra a una bailarina participando en un ensayo para PET Bottle Labyrinth, la mitad de una innovadora actuación en dos partes titulada Plastic que resalta el problema de la contaminación.

MacKay, por su parte, asegura que hay "una cierta belleza cuando las luces atraviesan estas botellas, creando algo que parece casi celeste".

K-BALLET desea conservar los trajes y accesorios por lo menos un año con la esperanza de presentar nuevamente su espectáculo. Después, lo reciclará todo.

"Estos bailarines que ponen de relieve el problema de los residuos plásticos me hicieron dar cuenta de que también era mi problema", declaró a la AFP Ayumi Kisaki, una actriz de 30 años.

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