Aunque la empresa no lo ha divulgado, los analistas estiman que el precio de lanzamiento del fármaco en Estados Unidos podría ascender a 25.000 dólares por año.
LOY-001 se presenta como un fármaco revolucionario que, administrado por veterinarios cada tres a seis meses, tiene el potencial de prolongar la vida canina.
La autorización se produce en momentos en que los casos de coronavirus aumentan en Estados Unidos, impulsados por la variante ómicron, la más infecciosa vista hasta la fecha.
"La FDA ha buscado más formas de aumentar el acceso de los pacientes a una información clara y comprensible sobre los beneficios y los riesgos de los implantes mamarios", explicó la directora de la Oficina de Dispositivos Quirúrgicos de la FDA.
A diferencia de una autorización para uso de emergencia, la autorización completa dura indefinidamente a menos que algún tipo de efecto secundario inesperado se desarrolle.
"El país ha entrado en otra ola de la pandemia de covid-19", dijo la comisaria en funciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos, Janet Woodcock.