La estrategia tiene cuatro componentes: Mejor producción, Mejor ambiente, Mejor nutrición y Mejor vida. El objetivo es lograr un desarrollo sostenible de la cadena de valor del atún.
La gastronomía sostenible es una cocina que toma en cuenta el origen de sus ingredientes, cómo se cultivan y su recorrido hasta llegar a los comensales. En Ecuador esta dinámica avanza a paso lento, pero cada vez más seguro.
Ecuador exportó US$ 3.800 millones en 2024 en banano y plátano, convirtiéndose en un producto clave para sostener la economía del país y, sobre todo, el empleo. Por eso es necesario proteger estos cultivos de plagas que pueden afectar su producción.
Se espera que esta iniciativa sea un punto clave en la preservación de la riqueza natural de Ecuador y en la promoción de un manejo forestal responsable.
La comida tiene un impacto significativo en el medio ambiente, desde su forma de cultivo hasta como se desecha. Es importante reconocer la importancia de realizar prácticas sostenibles en la alimentación diaria de los individuos.
Expertos aseguran que existirá mayor inseguridad en el sector alimenticio por la presencia del fenómeno climático El Niño en sectores de África, América Latina y el Lejano Oriente asiático.
Como parte de sus acciones entregó insumos y reactivos al MAG y a Agrocalidad para atender la emergencia por los casos detectados en la provincia de Cotopaxi.
Si bien, la agricultura genera uno de cada diez dólares en la economía ecuatoriana, los procesos en la zona rural, siguen siendo artesanales. ¿Cómo ayuda la tecnología?
El ministro de Finanzas, Pablo Arosemena, se pronuncia sobre las críticas por el recorte de inversión. Dice que sí hay obra pública y que hay indicadores que demuestran que la economía ecuatoriana está bien.
Pequeños y medianos productores de plátano, banano y aguacate de Santo Domingo, Manabí, Guayas, El Oro, Carchi e Imbabura recibirán asistencia técnica por una comisión especializada de la FAO.