El estallido ocurrió en la cooperativa Trinidad de Dios, en el noroeste de Guayaquil. La Policía investiga el presunto abandono intencional de un automóvil cargado con tanques de gas.
Durante la intervención, la Policía también halló un panfleto, en el que constaban varios números de contacto que, se presume, pertenecerían a una agrupación criminal.
Según versiones que testigos dieron a la prensa local, la mochila, que aparentemente solo tenía ropa en su interior, fue lanzada hacia una vereda desde el interior de un vehículo.
Dos sujetos habrían arribado a la estación de servicio, amedrentado a quienes estaban presentes y lanzado el artefacto explosivo a un espacio de almacenamiento.