En el 2025, el sector atunero ecuatoriano registró un importante incremento de sus exportaciones. Sin embargo, existe el desafío de llegar a nuevos mercados, sin perder su participación en los destinos consolidados.
Una de las compañías protagonistas del crecimiento del sector es NIRSA, empresa ecuatoriana que, en el Mes del Atún, conmemora los hitos que hoy fortalecen su liderazgo dentro y fuera del país.
El sector atunero ecuatoriano se ha consolidado como una potencia en la captura y exportación de atún, así como en un modelo de sostenibilidad pesquera.
La estrategia tiene cuatro componentes: Mejor producción, Mejor ambiente, Mejor nutrición y Mejor vida. El objetivo es lograr un desarrollo sostenible de la cadena de valor del atún.
A través de la industria de la nostalgia, varios sectores productivos ecuatorianos buscan ingresar a distintos supermercados y tiendas de distintos países, entre ellos los Estados Unidos.
Representantes de las organizaciones pesqueras artesanales de Galápagos, solicitan una implementación de nuevas políticas con respecto al uso de métodos de pesca y el apoyo a los pescadores.
El sector pesquero quiere remontar la ola este año y recuperar sus niveles de exportación. La salida del Ecuador de la tarjeta amarilla y la aprobación de la Ley IDEA son algunos de los escenarios que se esperan concretar este 2024.
Las flotas de seis empresas miembros de la Fundación Tunacons, cuentan con la certificación Marine Stewardship Council (MSC) para el atún aleta amarilla y barrilete. Para finales de este año se prevé extenderlo para el patudo.
Los resultados obtenidos por el país en cuanto a las mejoras tecnológicas en trazabilidad y sostenibilidad, la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada fueron algunas de las razones para su designación.
El incremento de exportaciones y buenos precios de varios productos pesqueros, sumado a la apertura de nuevos mercados han sido determinantes para la mejora productiva de las industrias procesadoras del país.
Durante el 2021, el sector recuperó varios mercados de Latinoamérica y gracias a las buenas relaciones comerciales que existen con Estados Unidos se intenta mejorar las condiciones de ingreso de varios productos.
El objetivo es reducir la contaminación marina y brindar asistencia técnica para el manejo sostenible de las pesquerías artesanales en el archipiélago.