El artista se encontraba junto a integrantes de su equipo cuando sujetos que se movilizaban en una motocicleta abrieron fuego, según informó su mánager.
El principal sospechoso de la masacre es Diego Sebastián N., identificado como socio comercial del artista, quien habría aprovechado la confianza para ejecutar un robo.
La estadounidense se declaró no culpable de los cargos por las muertes de sus tres hijos en 2023. Su estado de salud mental de entonces ocupa un lugar central en el proceso judicial.
El expediente fiscal, de cinco cuerpos, revela los avances de la investigación, que identificó a los autores materiales a partir de las imágenes de más de mil cámaras de la universidad.
Las víctimas viajaron a Puerto López de vacaciones, pero habrían sido interceptados por sujetos que los subieron a una camioneta y luego los encontraron muertos.