Juan Camilo Hernández, el ejecutivo quiteño que llegó a las finanzas estadounidenses
El quiteño se desempeña como vicepresidente asesor de inversiones y manejo de patrimonio en Amerant Investments. Su formación en Francia marcó el camino hacia su carrera en los mercados financieros.
A los 18 años, tras culminar sus estudios de bachiller en el Liceo franco-ecuatoriano La Condamine, Juan Camilo Hernández decidió salir de Ecuador para continuar sus estudios en el extranjero. Lo que comenzó como una elección académica se convirtió en un recorrido por distintas ciudades y culturas que, con el tiempo, definió tanto su desarrollo personal como su trayectoria profesional.
LEA TAMBIÉN: Yu Get: de perder USD 500.000 a facilitar importaciones desde China
Su formación internacional comenzó en Francia, donde estudió Negocios Internacionales en Toulouse Business School. Durante esa etapa, hizo un intercambio estudiantil en Barcelona y realizó pasantías en Bogotá, experiencias que le permitieron conocer diferentes entornos y acercarse al mundo laboral desde una perspectiva internacional.
Adaptarse a cada destino implicó aprender a desenvolverse en contextos nuevos y aprovechar las oportunidades que ofrecía cada lugar. Para Hernández, esa capacidad de ajustarse a distintas realidades ha sido una de las principales herramientas que ha construido a lo largo de su carrera.
De la formación a los mercados financieros
Después de Francia, su camino continuó en Boston, donde cursó dos maestrías en Hult International Business School. En esa etapa, su interés por los mercados financieros tomó una dirección más definida y Estados Unidos comenzó a perfilarse como el escenario para desarrollar su carrera.
LEA TAMBIÉN: Jennyfer Mejía, la ejecutiva guayaquileña que representó a Ecuador ante la ONU
Miami se convirtió en el lugar donde confluyeron su formación académica y las experiencias acumuladas en otros países. Desde 2024, Hernández ocupa el cargo de vicepresidente asesor de inversiones y manejo de patrimonio en Amerant Investments, una corredora de bolsa y firma de asesoría de inversiones estadounidense.
En esta posición trabaja con familias y clientes que tienen distintas prioridades, objetivos y perfiles de riesgo. Por ello, cada caso requiere comprender sus necesidades y considerar sus circunstancias antes de abordar las decisiones relacionadas con sus inversiones y patrimonio.
La diversidad de experiencias y personas con las que se relaciona también mantiene vivo un interés que, según cuenta, tiene desde niño: conocer y conectar con otras personas.
A sus 31 años, es el integrante más joven de su equipo. Este lugar representa para él un motivo de satisfacción, especialmente por la oportunidad de aportar sus conocimientos y capacidades en un entorno profesional integrado por personas con trayectorias diferentes y, en algunos casos, más extensas.
Su recorrido también ha tenido reconocimiento en Ecuador. En diciembre de 2025, la Asamblea Nacional le otorgó la Condecoración Dr. Vicente Rocafuerte, distinción legislativa que reconoce trayectorias.
LEA TAMBIÉN: Patricio Jaramillo, el ecuatoriano que lidera estrategias comerciales en 28 países desde Perú
Este reconocimiento se suma a un camino profesional que comenzó con su decisión de estudiar fuera del país y que se ha desarrollado entre distintos escenarios internacionales.
Un hogar que permanece
La experiencia de vivir en varios países también ha cambiado su manera de entender el vínculo con Ecuador. Dejar su entorno familiar desde joven significó acostumbrarse a la distancia y construir una vida en lugares desconocidos. Sin embargo, con los años, esa experiencia le permitió valorar de otra manera sus raíces y los espacios que forman parte de su historia.
“Ecuador es ese país que nadie lo reemplazará como hogar”, afirma. Para él, incluso actividades cotidianas, como recorrer las calles de Quito, adquieren un significado distinto después de haber vivido lejos durante tanto tiempo.
Por eso, cuando habla de salir del país, no presenta la migración como una experiencia sencilla ni como una garantía de éxito. La entiende como una oportunidad para conocer otras realidades, asumir desafíos y descubrir capacidades que quizá no habría desarrollado de permanecer en el mismo entorno.
LEA TAMBIÉN: De un correo al éxito: Rafael Bader, el ecuatoriano que es CEO en México
Esa perspectiva también se refleja en la manera en que valora su trayectoria. Más allá del cargo que ocupa o de los lugares en los que ha estudiado y trabajado, Hernández destaca el papel que han tenido su familia, su formación y el país en el que comenzó su historia.