La Inteligencia en Ecuador: sus secretos salen al descubierto
El ente estatal cambió tres veces de nombre desde 2008 cuando fue creado. Un estudio inédito saca a la luz los vericuetos de su operación en sus primeros años de funcionamiento.
En sus 18 años de funcionamiento, la agencia de inteligencia –con sus distintos nombres- emitió alertas, pero no tuvo la fuerza para evitar la infiltración del crimen organizado en el país. Hubo un festín de gastos especiales. Contrataciones para casos fantasmas. Además, seguimientos y escuchas, sin autorización judicial. Por demasiado tiempo, el ente blindó a gobiernos, en lugar de proteger a la sociedad.
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Si hay una deuda de la inteligencia con el país es la transparencia. Lo plantea una de las voces expertas sobre inteligencia en el país. Fue analista primero. Conoció el sistema por dentro. Desde entonces ha concentrado sus esfuerzos académicos y laborales en generar un debate ineludible: no se puede detener el avance del crimen organizado sin una inteligencia institucionalizada que sea, al mismo tiempo, fiscalizada.
Lorena Piedra ha dedicado más de diez años entender las fallas y los aciertos del sistema. Su trabajo doctoral, próximo a publicarse como un libro, da cuenta de los vericuetos, entre 2008 y 2018, cuando se produjo un cambio sustancial: la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain) fue reemplazada por el Centro de Inteligencia Estratégico (CIES).
Vistazo cotejó estos hallazgos con documentos inéditos.
La conclusión es demoledora: en 18 años de funcionamiento, el ente estatal sí generó alertas frente a la magnitud de las amenazas. Pero no tuvo la fuerza para que el poder político adoptara medidas que evitaran la infiltración del crimen organizado.
Desde 2012, al menos, se emitieron varios informes de alertas sobre “la incapacidad del control estatal dentro de los centros de privación de libertad”. Se sabía que el crimen organizado constituía su centro operativo desde las cárceles. Que se incubaba silenciosamente tras las rejas.
¿Cuáles son las cuatro fallas estructurales de la Inteligencia?
El secretario de Inteligencia es un personaje clave en el Estado. Conoce información estratégica para la seguridad de un país; puede anticipar escenarios; prevenir amenazas. A mediados de agosto, el entonces secretario, Michele Sensi Contugi y su esposa fallecieron en un trágico accidente de helicóptero, en Kenia. La noticia impactó. Muchos escuchaban por primera vez de la existencia de ese cargo.
La agencia estatal que centraliza la inteligencia en el país fue creada en 2008. Hubo un antecedente. El bombardeo a un campamento de las FARC en Angostura, al norte de Sucumbíos. Raúl Reyes, segundo de ese grupo narcoguerrillero, murió ahí. El gobierno de la época, con Rafael Correa, planteó que la inteligencia actuaba al servicio de una potencia extranjera y creó la entidad con un discurso de soberanía. A partir de entonces, se produjo un desfile de secretarios, unos más poderosos que otros.
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Varios fueron cercanos a los salones de Carondelet y, al mismo tiempo, desconectados de la realidad. Hubo quienes tuvieron como misión proteger al gobierno, en lugar de blindar a la sociedad.
Hubo cuatro constantes, que fueron denominadores comunes en mayor o menor grado, a las distintas administraciones en Inteligencia.
¿Quiénes fueron los secretarios de Inteligencia?
“Claro que hubo alertas sobre la amenaza del narcotráfico”
Lorena Piedra Cobo es analista y catedrática. Autora de varios libros. Su tesis doctoral se titula “¿Cambio o continuidad institucional en agencias estatales de seguridad? Instancias de coordinación de la función de inteligencia en Ecuador (1979-2016)”.
Como analista, ¿sostiene que el poder político no escuchó las alertas frente a las amenazas del crimen organizado?
Sí, porque hubo alertas. Desde 2010, personal de Antinarcóticos decía que el cartel de Sinaloa estaba operando en Ecuador, pero no lo podían afirmar formalmente. Hay informes de la época que ya lo sostienen. Y eso, sin contar con todas las alertas que se emitieron sobre la crisis del sistema penitenciario y se planteaba que el Estado no tenía control de cárceles.
¿Pero por qué no hizo cargo el poder político?
Porque otra la prioridad, a partir del 30 de septiembre de 2010 todo se concentró en evitar conspiraciones. En ello se enfocó la Sala Técnica.
¿Eso quiere decir el proyecto de Soberanía, en el que hubo escuchas sin permiso?
No encontramos los procesos ni los protocolos necesarios para realizar escuchas e intercepciones. Esta sala técnica luego la manejó la Fiscalía. Estos carritos pintados con consignas de campañas sociales tenían equipos de escuchas.
¿Está en deuda la entidad con la sociedad?
No hay un debate serio en el país sobre el tema. No se ha construido como problema público a pesar de todo lo que ha ocurrido. Por alguna razón nadie quiere topar el tema. No hay un proceso de rendición de cuentas sobre los tomadores de decisiones, que archivaron los informes y alertas.
Galo Robalino: "Hubo errores garrafales en Inteligencia”
Galo Robalino, ex director del Centro de Inteligencia Estratégica (CIES), explica los errores en esta entrevista.
¿Cuando usted dirigió el CIES, en 2021, comprobó que en el pasado se perseguían a ciudadanos por parte de la ex Senain?
En la época de Correa había tintes de una gestión autoritaria. Y por cierto en Ecuador había agentes cubanos que digirían los cambios en inteligencia. Esto conozco que se desmontó en el gobierno de Moreno.
¿Lenin Moreno desmontó el esquema represor?
Cuando salió el correísmo de la Presidencia, bajó el nivel de gastos de la ex Senain. El presidente Moreno entendió que necesitaba desmontar el aparato represor que tenía el antiguo régimen, pero seguía dirigiendo la Senain Rommy Vallejo, con control de José Serrano. Luego de su salida se nombró a los nuevos funcionarios, que gastaron mucho menos pero que dejaron a la deriva el CIES, no como un órgano rector de inteligencia, sino que la policía llegó a controlarlo y cometieron horrores garrafales.
¿Qué tipo de horrores son los que menciona?
Se hicieron compras de sistemas, que solo pueden ser de control estatal, a mafias. Se compró un software, el ZQLInk, que terminó espiado por los que vendieron el software. La compra se realizó aunque había software y equipos como el Watson (IBM), que se los podía renovar comprando licencias. Otro error. El CIES no sirvió para fines estratégicos, sino para intereses personales y políticos. Luego viene un paréntesis. Veo ahora acciones internas y externas, relaciones estrechas con inteligencia de otros países.
Saudia Levoyer: “La consigna era política”
Saudia Levoyer, coautora del libro “Los Juegos del Poder, espionaje y control de la información”. Catedrática de la Universidad Andina Simón Bolívar.
“La Senain nació con un objetivo político. La intención era que la información sirviera para perseguir a quienes criticaban o se oponían al gobierno.
También se debe tomar en cuenta que armar esa estructura tomó un tiempo, porque se requería eliminar el sistema anterior, generar un vacío -porque había que cambiar la estructura y sobre todo dale el nuevo objetivo-, preparar a los agentes, nacional e internacionalmente, aprobar la normativa, dotarle de equipamiento, etc.
Se dirá que durante ese gobierno hubo muchas incautaciones de droga, pero el problema es que la criminalidad organizada crece de una manera abrumadora en esos años hasta llegar al momento en que el país se entera de que estamos en serios problemas en 2018 con el bombazo en el cuartel policial en San Lorenzo”.