Golf en Monte Sinaí: niños apuestan por el deporte frente al reclutamiento de bandas criminales en Guayaquil
En Nueva Esperanza, alrededor de 20 niños, niñas y adolescentes se reúnen luego de clases a hacer deporte. La iniciativa beneficia a unos 90 menores en tres comunidades de Guayaquil.
Es un viernes de septiembre. Las nubes cubren el cielo y la llovizna dejó charcos y lodo. Una camioneta blanca llega a Nueva Esperanza, en el sector de Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil, con un campo de golf portátil. De la camioneta se baja Alberto Pineda, el 'profe' que lleva el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH). Entre risas y mientras algunas madres piden a los pequeños que contengan su emoción, el profesor instala el minicampo en el terreno y la clase está por comenzar.
Primero hacen ejercicios de calentamiento. Después toman cartulinas y escriben los derechos que conocen, con el acompañamiento del CDH y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Cuando llega su turno, leen en voz alta lo que han escrito. "Tengo derecho a jugar", dicen unos; otros recuerdan su derecho a crecer sin miedo. Aunque antes eran pocos, ahora las clases de golf en el sector suman hasta 20 integrantes.
Lea también: Caso Las Malvinas: mural en memoria de los cuatro niños se refleja en las infancias del sector
Popeye llega tarde esta vez, pero no le impide reclamar su puesto de bromista del grupo. Tiene 12 años y lleva una camiseta de la selección con el número 19, el de Gonzalo Plata. Saluda a todos con chistes y sonrisas, se pone al día con la clase, escribe en una cartulina y, cuando le toca, lee sus respuestas claro y fuerte. Sus amigos lo conocen por el apodo que utiliza en internet. Su nombre es Keiler, aunque si en el barrio dicen 'Popeye', sabe que lo llaman a él.
El pequeño fue uno de los primeros en acercarse, cuando pocos se animaban a probar el golf. "Comenzamos desde aquí tres y después vinieron más", cuenta a Vistazo. Para él, que sueña con ser futbolista profesional, volver a estas jornadas tiene que ver con entrenar y salir adelante.
Una alianza contra las bandas criminales
La actividad forma parte de la metodología Ruta del Deporte para los Derechos, que Acnur desarrolla desde 2025 junto con organizaciones aliadas. El objetivo es aprovechar el juego y la recreación para trabajar con niños, niñas, adolescentes y familias temas como los derechos, la convivencia pacífica, la identificación de riesgos y la protección.
La iniciativa también se replica en otros sectores. Según Johnny Molina, coordinador del área estratégica comunitaria del CDH, el trabajo deportivo beneficia a unos 90 niños, niñas y adolescentes en tres comunidades: Nueva Esperanza, en Monte Sinaí; El Guasmo y Juan Montalvo.
"El deporte es la herramienta para alejarnos de la calle, de malos vicios", afirma el profesor. Con el paso de las jornadas, los niños buscan por su cuenta los implementos de golf y esperan con ansias las clases. Cabrera señala que las jornadas buscan que aprendan a reconocer situaciones de riesgo y a tomar decisiones. La prevención del reclutamiento es parte de eso.
En junio de 2025, el Gobierno declaró como prioridad nacional la prevención y erradicación del reclutamiento de menores de edad por parte de estructuras criminales. Como parte de esta respuesta, la Asamblea aprobó el 29 de septiembre, con 88 votos, la Ley para Prevenir y Erradicar el Reclutamiento, Uso o Utilización de Niñas, Niños y Adolescentes.
La normativa, publicada en el Registro Oficial el 2 de octubre, contempla penas de hasta 26 años de prisión para quienes recluten o utilicen a infancias, además de medidas preventivas como mapas de riesgo en entornos educativos, atención psicológica, reinserción escolar, becas y acceso a actividades deportivas.
Lea también: Gobierno envía a la Asamblea reforma para frenar el reclutamiento de menores por el crimen organizado
Aunque en el país no hay un registro del número total de niños y adolescentes reclutados, un informe del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO) del 2025 estima que unos 3.000 niños, niñas y adolescentes (NNA) forman parte de estas organizaciones. El estudio dice también advierte que el riesgo de reclutamiento aumenta entre los niños y adolescentes más pequeños.
Los encuestados que "reportan acercamiento por amenaza/obligación es mayor en el grupo 13 a 14 (8%) que en 16 a 17 (2%)". Además, quienes corren mayor riesgo son los niños. "Seis de cada diez NNA pertenecientes a un GDO son de sexo masculino", señala el informe.
La sombra del 'canal de la muerte' y la falta de respuesta estatal
En el sector, las clases transcurren a pocos metros de un canal que Popeye conoce bien. En medio de la práctica se distrae con el dron que el equipo periodístico acaba de encender para una toma panorámica. Sigiloso y con una sonrisa de quien prepara una travesura, se acerca y le pide al videógrafo que lo deje ver el río.
Quiere que el equipo lleve el dron hasta el canal que está pocos metros detrás de donde juegan. Cuando le preguntan si es seguro acercarse, Popeye no ofrece garantías: en ese lugar, dice, no puede asegurar nada. El sitio es conocido como el canal de la muerte. Ante la pregunta de por qué lo llaman así, responde que "ahí a veces se encuentran personas muertas".
Este cuerpo de agua tiene una extensión que supera los 45 kilómetros y atraviesa el sector de Nueva Prosperina. Un reporte de la AFP detalla que, desde 2023, "la policía forense ha retirado más de 100 cuerpos del canal, algunos dentro de sacos de yute o desnudos. En noviembre encontró una fosa con nueve cabezas, brazos y torsos".
La curiosidad del menor dura unos minutos más y al ver el canal desde arriba, sin novedades, vuelve al extracurricular. La escena deja una pregunta que va más allá de una jornada deportiva: ¿qué otras condiciones necesitan los niños para crecer en un entorno seguro? El coordinador del CDH sostiene que hay sectores en los que persisten problemas de exclusión y "falta de servicios estatales".
A su criterio, la prevención necesita programas sostenidos que permitan a los niños ejercer derechos y acceder a oportunidades. "El Estado sigue teniendo esfuerzos bastante mínimos en relación a hacer programas que apunten a disminuir el reclutamiento", señala. Reconoce que se han planteado acciones institucionales y considera que los avances son insuficientes frente a la magnitud del problema.
Lea también: Noboa entrega a Fujimori la presidencia de la Comunidad Andina: destacan lucha contra el crimen organizado
El profesor recoge los implementos mientras los niños terminan de jugar y Popeye busca el balón. El fútbol sigue siendo su deporte favorito y el golf, una nueva posibilidad. La jornada termina, el desafío permanece. Para que estos niños puedan jugar, estudiar y crecer sin miedo, las iniciativas comunitarias necesitan continuidad y una respuesta pública capaz de acompañarlas.
¿Cómo donar implementos o sumarse como voluntario?
Quienes deseen donar implementos deportivos o brindar sus servicios como voluntarios para apoyar estas iniciativas, pueden comunicarse con el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) ingresando a su página de contacto. También puede acercarse a sus oficinas, ubicadas en Quisquis 1207 y Esmeraldas, edificio Quisquis, cuarto piso, oficina 403, en el centro de Guayaquil.