El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, aseguró este martes que los homicidios disminuyeron en un 39% en mayo, después de que entre el 3 y el 18 de este mes rigió un toque de queda nocturno en casi la mitad del país, con el objetivo de intensificar la lucha contra el crimen organizado, causante de la peor crisis de violencia.
LEA TAMBIÉN | Noboa cambia la cúpula de la Armada y designa a Pablo Pazmiño como nuevo comandante naval
"Durante 15 días de intervención, el toque de queda permitió al bloque de seguridad actuar con contundencia en los territorios más golpeados por el crimen organizado", dijo el mandatario en un video publicado en Instagram.
Aseguró que 717 personas vinculadas a estructuras criminales fueron detenidas en este periodo y que "cuatro objetivos fueron abatidos".
La medida regía desde las 23:00 y se extendía por seis horas durante la madrugada en nueve de las 24 provincias y en otros cuatro municipios.
LEA TAMBIÉN | Corte concede extradición a EE.UU. de alias Celso, el 'líder invisible' de Los Choneros
En total, 5.023 personas fueron detenidas, según cifras del Ministerio del Interior, pero la mayoría de ellas fueron capturadas por incumplir la restricción de movilidad.
En lo que va de 2026, el Gobierno ha declarado dos periodos de toques de queda nocturnos.
El primero se extendió durante la segunda quincena de marzo en las provincias de Guayas, El Oro, Los Ríos, y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Y el más reciente en las cuatro provincias antes mencionadas, así como en Manabí, Santa Elena, Pichincha, cuya capital es Quito; y Sucumbíos y Esmeraldas, fronterizas con Colombia y claves en las rutas del narcotráfico.
La restricción también estuvo vigente en los cantones de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
LEA TAMBIÉN | Masacre en Manabí: tres mujeres y un hombre fueron asesinados mientras circulaban en un auto
El presidente agradeció este martes a los ecuatorianos por "la confianza que han depositado en las decisiones difíciles" que ha tomado el Gobierno, y aseguró que estaba consciente de que el toque de queda "significó sacrificios para familias y emprendedores que todos los días luchan por salir adelante".
Con esta medida, las autoridades buscan frenar el nivel de violencia criminal sin precedentes que ha registrado el país andino en los últimos años, especialmente en 2025, cuando hubo un récord de 9.281 homicidios.