Perder el empleo es una de las situaciones económicas más complejas para un trabajador. En Ecuador, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) cuenta con el Seguro de Desempleo, una prestación económica dirigida a los afiliados que quedan cesantes por causas ajenas a su voluntad y que buscan un respaldo temporal mientras consiguen una nueva fuente de ingresos.
Solo en 2025, el IESS asegura haber pagado más de USD 48 millones a más de 37.000 beneficiarios que accedieron a este servicio, lo que evidencia el impacto y la alta demanda de esta prestación en un contexto de inestabilidad laboral.
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Este seguro, explica la entidad, es un beneficio económico que protege a los afiliados al IESS que pierden su empleo bajo relación de dependencia. Su objetivo es brindar un ingreso temporal mientras la persona se encuentra cesante, siempre que cumpla con los requisitos establecidos.
El trámite para acceder al Seguro de Desempleo del IESS se realiza de forma totalmente en línea a través de la página oficial de la entidad. El usuario debe ingresar a la sección Afiliados, seleccionar la opción 'Seguro de Desempleo', digitar sus datos personales y completar el formulario de solicitud.
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Luego debe escoger la modalidad de pago que mejor se ajuste a su situación, aceptar los términos y condiciones, para finalmente imprimir la proyección de pagos como respaldo del trámite realizado.
Debe también revisar con atención los requisitos y plazos, ya que un error en el tiempo de solicitud puede dejar al trabajador sin acceso a este beneficio. Para acceder a la página del seguro de Desempleo del IESS, puede hacer click aquí
Para acceder a esta prestación, el afiliado debe cumplir con las siguientes condiciones:
El Seguro de Desempleo del IESS tiene una duración máxima de cinco meses, período durante el cual el afiliado recibe pagos mensuales consecutivos, siempre que mantenga su condición de cesante. Este beneficio está diseñado como un apoyo temporal y no permanente, por lo que su cobertura se limita estrictamente al plazo establecido por la normativa.
El pago del seguro se suspende de forma anticipada si el beneficiario retoma una actividad laboral o productiva que genere ingresos, accede a la jubilación o en caso de fallecimiento del titular. Una vez cumplido el período máximo de la prestación, el seguro concluye automáticamente, incluso si la persona continúa sin empleo.