Un nuevo caso de presunto bullying escolar generó preocupación en Quito luego de que se difundiera un video grabado dentro de una escuela municipal del sur de la ciudad. En las imágenes se observa a un estudiante arrodillado frente a un inodoro mientras otro menor intenta empujar su cabeza hacia el agua, en medio de risas y grabaciones de otros compañeros.
El caso se viralizó rápidamente en redes y reabrió el debate sobre la violencia entre estudiantes y los mecanismos de prevención y denuncia dentro de las instituciones. Las autoridades municipales ya iniciaron una investigación, mientras los padres del menor afectado presentaron una denuncia ante la Junta de Resolución de Conflictos de la Educación Municipal.
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Unicef sostiene que en Ecuador uno de cada cinco estudiantes de entre 11 y 18 años sufren de acoso en su institución, desde insultos hasta violencia física. Estas situaciones pueden llevar, en casos extremos, a pensamientos e ideas suicidas, con posibilidades de materializarse en acciones.
La investigación señala que la mayoría de los eventos ocurren en aulas, patios y exteriores del plantel, que los varones suelen sufrir más agresiones físicas como golpes, mientras las mujeres sufren más violencia psicológica, difusión de rumores y ciberacoso.
Al analizar las causas de los comportamientos de acoso, los estudios señalan que son multifactoriales. Entran en juego la genética, lo psicológico y lo social. De hecho, en un mismo núcleo familiar puede desarrollarse una víctima y un victimario en sus respectivas aulas.
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Emilio Carrillo, docente de Psicología de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), enfatiza en que la víctima debe saber a quién recurrir en estos casos y cuál es el entorno seguro que le puede brindar protección. “Es importante trabajar con el agresor, con la víctima y con los entornos que pudieran estar involucrados”, señala.
Él recuerda que los estudiantes están en un proceso de formación integral que implica aprender a relacionarse y menciona que el juego es un mecanismo que, con las orientaciones adecuadas, puede permitir el desarrollo de conductas saludables en el aspecto social.
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El Ministerio de Educación de Ecuador brinda protocolos y herramientas como la Guía Informativa de Estrategias para la Prevención y el Abordaje del Acoso Escolar, para que los centros educativos cuenten con los procedimientos para actuar.
Sin embargo, para que la intervención sea efectiva requiere el trabajo en equipo de la familia y del centro educativo. En algunos casos es necesario, inclusive, el apoyo de un psicólogo externo que dé seguimiento a los niños y adolescentes que participan en la dinámica de bullying.