El Centro de Predicción Climática de los EEUU advirtió hoy, 14 de mayo, que el fenómeno de El Niño tiene 82% de probabilidades de desarrollarse entre mayo y julio, y podría además persistir hasta finales de este año o inicios del 2027 afectando a cultivos y cadenas de suministro de alimentos.
Según la autoridad y el más reciente boletín de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el pronóstico incluye el riesgo de que el evento climático alcance a partir de noviembre una intensidad fuerte o muy fuerte para convertirse en un ‘Super Niño’.
Sin embargo, según los expertos, todavía los modelos no permiten tener una certeza sobre la intensidad que podría alcanzar el fenómeno. Podría registrarse, sostienen los meteorólogos, un episodio similar a los registrados en 1997 o 2015.
El fenómeno de El Niño, que se deriva de un anormal calentamiento de las aguas del Océano Pacífico, genera sequías e incendios en Australia y el sudeste asiático, y fuertes lluvias e inundaciones en las costas de América, incluido el Ecuador.
Se trata de un evento que puede presentarse en intervalos que van desde 2 a 7 años. Ecuador lo experimentó la última vez en el periodo 2023-2024, cuando las temperaturas del Pacífico superaron los dos grados de anomalía, pero con una duración de solo dos meses.
En el caso del ‘Super Niño’, el calentamiento anómalo es más intenso y el impacto, por tanto, mayor.
Factores como el cambio climático a nivel global o el aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero contribuyen a la formación de estos fenómenos de mayores dimensiones y efectos.