Manta, diversa y hermosa | Vistazo

Manta, diversa y hermosa

Turismo

Manta, diversa y hermosa

Redacción Domingo, 01 de Noviembre de 2015 - 10:32

Manta, es sin duda, un lugar tan diverso como hermoso. Playas, restaurantes, comercio, industrias, deportes y hasta un bosque convierten a la ciudad en uno de los sitios turísticos más importantes del país.

Pero, ¿cuáles son los lugares que un turista debe visitar para aprovechar al máximo su estadía en esta población costera?.

El primero paso del turista es buscar el hospedaje que más se ajuste a sus necesidades. Y en Manta no hay ningún inconveniente, porque la infraestructura hotelera es variada. Hay hoteles de primera categoría con todos los servicios incluidos. También hay alojamiento de clase media y hasta de clase económica. Con un presupuesto de 30 dólares la noche, se puede conseguir una habitación cómoda.

Una vez alojado, el siguiente paso es degustar la rica gastronomía local, donde prevalecen los platos a base de todo tipo de mariscos. Por ello, una excelente elección es dirigirse hasta la playa de Tarqui donde se preparan cebiches de pescado, camarón, concha y mixtos; pescado frito con patacones y sal prieta, arroz marinero, sudado o encodado de pescado y más especialidades.

No son las únicas opciones, pues para aquellos que desean otros sabores también se preparan platos a base de carne de res o pollo; maduro asado con queso de hoja y sal prieta, bolón de queso y demás piqueos.

La mañana también es ideal para acudir al Museo Centro Cultural Manta, donde hay  exhibiciones de las culturas Valdivia, Machalilla, Chorrera, Jama Coaque, Bahía, Guangala y Manteño, que habitaron el país hace miles de años. Antes del mediodía, el visitante debe ir hasta la playa El Murciélago, para disfrutar del mar y las olas. Tomar el Sol en la arena también es una buena alternativa.

Además, en esta playa hay una variada opción de alimentos. Los restaurantes de la zona ofrecen arroz marinero, sopa de  mariscos, cazuela de mariscos, piqueo marinero y más platos, que conforman el menú para el almuerzo.

La tarde en Manta se puede aprovechar para un paseo por el malecón u otros sectores urbanos como los centros comerciales o un recorrido por observar las atracciones de la ciudad como la estatua del atún.

Justamente esta figura es icónica en el cantón por la fuerte industria atunera local. En el puerto mantense desembarcan miles de toneladas de este túnido cada año, que es procesado en las plantas industriales para luego exportarlo y venderlo en el mercado nacional.

Al llegar la noche, el visitante debe disfrutar del paisaje que ofrece la ciudad. Tomarse fotos junto a las letras gigantes que forman la palabra “MANTA” es una buena opción.

También debe avanzar hasta la Plaza Cívica Eloy Alfaro donde se desarrollan eventos artísticos y culturales. Como las grandes metrópolis, la ciudad tiene discotecas, bares y karaokes que permiten disfrutar una noche de diversión.

Actualmente, la mayoría de centros nocturnos se ubican en la tradicional Zona Rosa (Avenida Flavio Reyes y Plaza del Sol, en los exteriores del hotel Howard Johnson, en la vía a Barbasquillo). También hay bares en la Avenida 4 de Noviembre y en la playa de Piedra Larga.

Al siguiente día, luego de un delicioso desayuno, el turista puede disfrutar la mañana en cualquiera de las restantes playas que tiene Manta: Santa Marianita, San Mateo, Barbasquillo, Piedra Larga, La Tiñosa, Ligüiqui, Los Esteros, San Lorenzo, Las Piñas, Río Caña y Santa Rosa.

En la mayoría de estos sitios se practican deportes acuáticos como surf. También hay personas que ofrecen paseos por el mar.

Pero si el plan es buscar una alternativa natural diferente al mar y la arena, el bosque húmedo tropical Pacoche es el lugar adecuado. Aquí el turista puede recorrer el sendero “Pasaje del Mono”, situado dentro Refugio de Vida Silvestre y Marino Costera. La entrada al refugio es gratuita y cuenta con guías nativos.

Pacoche también posee montañas en las cuales se encierran vestigios arqueológicos de la cultura manteña. Este lugar está entre los cantones Manta y Montecristi.

Al mediodía se debe regresar a cualquiera de los restaurantes que están en las playas o en el casco urbano, para almorzar.