El capitán del misterioso barco que llevó el nitrato de amonio a Beirut | Vistazo

El capitán del misterioso barco que llevó el nitrato de amonio a Beirut

Redacción Viernes, 07 de Agosto de 2020 - 20:55
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Hoy está retirado y vive en un pueblo aislado en Rusia, pero en el 2013 estuvo al mando del MV Rhosus y terminó varado.
 
¿A quién iba dirigida la peligrosa carga que estalló siete años después, matando a más de 150 personas en Beirut?
 
Cuando el excapitán se despertó el miércoles y encontró un email que decía que un barco que una vez comandó había llevado el nitrato de amonio que voló gran parte de la ciudad de Beirut, quedó espantado.
 
"Pensé que tal vez me estaban enviando dinero, mi salario”, dijo Boris Prokoshev, en entrevista con la agencia de noticias AP según publica INFOBAE. 
 
Las 2.750 toneladas de nitrato de amonio que explotaron en el puerto de Beirut el martes no debían estar en Líbano. La explosión ha suscitado indignación en el Líbano contra las autoridades que permitieron que la sustancia peligrosa se almacenara durante años.
 
Cuando el MV Rhosus zarpó del puerto del Mar Negro de Batumi, se dirigía al puerto mozambiqueño de Beira. Pero hizo un desvío no programado a Beirut, ya que Prokoshev estaba luchando contra las deudas y esperaba ganar algo de dinero extra en Líbano.
 
Igor Grechushkin, un hombre de negocios ruso residente en Chipre, compró el buque de carga en 2012 al empresario Charalambos Manoli.
 
Prokoshev, que ahora tiene 70 años, dijo que se unió al barco en Turquía en 2013, después de que la anterior tripulación renunciara por salarios impagos.
 
Grechushkin recibió un millón de dólares por el transporte de la peligrosa carga de Georgia a Mozambique, dijo el excapitán.
 
Los productos químicos debían entregarse a la Fábrica de Explosivos de Moçambique, una empresa mayoritariamente propiedad de la compañía portuguesa de explosivos Moura Silva e Filhos.
 
La importación de nitrato de amonio es común en Mozambique, ya sea para hacer fertilizantes o para su uso como explosivos en canteras y minas de carbón.
 
El barco hizo una parada en Beirut para tratar de ganar dinero extra adquiriendo varias piezas de maquinaria, pero esa carga adicional resultó ser demasiado pesada para el Rhosus y la tripulación se negó a aceptarla.
 
El barco fue pronto confiscado por las autoridades libanesas por no haber pagado las tasas portuarias, y nunca volvió a salir del puerto.
 
Prokoshev y otros tres miembros de la tripulación se vieron obligados a permanecer a bordo debido a las restricciones de inmigración. El excapitán dijo que estuvieron atrapados en el barco durante 11 meses, con alimentos y otros suministros agotados.
 
Grechushkin los abandonó sin pagar los salarios ni la deuda que tenía con el puerto.