El crecimiento del tejido empresarial ecuatoriano, acelerado tras la pandemia, evidenció una brecha entre las necesidades actuales de las empresas y la oferta tradicional de infraestructura industrial. Espacios rígidos, parques enfocados solo en la operación y una limitada visión urbana llevaron a Baqueira y LFG a plantearse un nuevo modelo. Así nació NUMA, un proyecto que busca elevar el estándar de infraestructura empresarial en el país.
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La identificación de esta necesidad surge de una lectura clara del mercado. La evolución de las empresas, su forma de operar y de proyectarse a largo plazo ya no encajaba con infraestructuras pensadas únicamente para la logística. La falta de flexibilidad, de servicios integrales y de planificación urbana evidenció la oportunidad de crear un entorno alineado con la realidad actual de las grandes empresas de la región.
Definir a NUMA como un ecosistema empresarial integrado implica ir más allá de ofrecer terrenos o bodegas. El proyecto fue concebido como un entorno donde conviven la logística, el mundo corporativo, los servicios y el comercio, bajo una planificación urbana coherente. La propuesta busca que las empresas no solo operen, sino que se desarrollen, se conecten y crezcan dentro de un mismo espacio.
La elección de El Nuevo Samborondón responde a su alto potencial de crecimiento urbano y empresarial. Su conectividad, cercanía a los principales ejes viales y planificación ordenada lo convierten en un punto estratégico para compañías que buscan eficiencia operativa y proyección futura. Además, la zona permite desarrollar proyectos de gran escala con visión de ciudad, un factor clave para NUMA.
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NUMA fue diseñado desde su origen como un desarrollo flexible y escalable. La diversidad de productos, la posibilidad de expansión dentro del mismo parque y una planificación por etapas permiten que las empresas acompañen su crecimiento sin necesidad de migrar. Esta visión anticipa el desarrollo natural de los negocios y evita las limitaciones típicas de las infraestructuras tradicionales.
De acuerdo a la firma, lo que diferencia a NUMA de los parques industriales tradicionales es su enfoque integral. No se trata solo de un espacio para operar, sino de un entorno planificado que incorpora servicios, amenities, seguridad y una experiencia pensada para quienes trabajan allí. La calidad del entorno, la flexibilidad de los espacios y una visión de largo plazo alineada con estándares internacionales marcan la diferencia.
Dentro del proyecto, las ofibodegas se han consolidado como un producto estratégico. Estos espacios integran operación, almacenamiento y oficina en un solo lugar, respondiendo a una necesidad real del mercado: eficiencia, control y cercanía entre áreas operativas y administrativas. Son especialmente atractivas para empresas en etapas de crecimiento y consolidación.
Los servicios y amenities de NUMA impactan directamente en la productividad y en la cultura empresarial. Entornos ordenados, seguros y funcionales, junto con áreas comunes y servicios complementarios, contribuyen al bienestar de los colaboradores. Esto se traduce en una mejor organización del trabajo y en una cultura empresarial más moderna, colaborativa y eficiente.
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Así NUMA, Baqueira y LFG plantean una nueva forma de entender la infraestructura empresarial en Ecuador: un espacio donde operar, crecer y proyectarse hacia el futuro en un mismo entorno.