En un hecho inédito, el soldado Alex Xavier Q. A. pidió disculpas este lunes a las familias de las víctimas, reconociendo que ocultó información desde el principio de la investigación.
Los cuerpos de Ismael, Josué, Saúl y Josué fueron encontrados ocultos y calcinados en una zona agreste de Taura, cerca de dos semanas después de que se reportó su desaparición.
"Esta apelación es un mensaje de impunidad", advierte Fernando Bastias, abogado del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y de las familias de los menores.
Ante la Asamblea, autoridades insistieron en que los militares aprehendieron a los menores en una zona donde se había denunciado el presunto robo a una mujer.
El funcionario reiteró que “no encubrirá a nada ni a nadie”. Por el momento, se espera los resultados del análisis de los cuerpos calcinados hallados en Taura que se presume son los cuatro niños.
El arribo de los familiares a la morgue se enmarca en el reciente hallazgo de varios cadáveres en la parroquia Taura, adónde los niños habrían sido trasladados antes de desaparecer.
El Ministerio de Defensa, en su comunicado, reiteró su compromiso de colaborar con la justicia y remarcó que, bajo ese principio, "nada ni nadie estará por encima de la ley".
Las autoridades aún no han revelado información sobre la identidad de los fallecidos, que fueron encontrados en la misma zona donde desaparecieron cuatro menores de edad recientemente.