Un hombre en moto fue contratado para retirar un sobre con dinero en un parque e irlo a dejar en la urbanización donde vive la influencer. Ella dice que no sabe nada.
Pese a no contar con licencia oficial de vuelo, Tang defendía en redes sociales su actividad argumentando que su "experiencia práctica" le permitía manejar la aeronave con seguridad.