Por: Por María del Carmen Rodrigo – Psicóloga Clínica
Mi hija de 24 y yo vivimos juntas y como adultas independientes nos acompañamos, me hace sentir parte de su vida y es parte de la mía; trabaja, estudia, paga sus gastos y aporta en casa. Mi hijo menor tiene 19, viajó hace un mes a estudiar fuera del país y lo extraño... Encontrándome con el nido vacío.