El 'chulco' en Ecuador mutó a extorsión y control de territorio para el crimen organizado

Un informe del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado revela que mientras las denuncias de usura caen, la extorsión creció 898%. Con ello, los delincuentes financian su logística y dominan barrios.

Los denominados 'chulqueros' forman parte de los grupos delictivos para mover el dinero ilícito.
Kevin Hidalgo

Un informe del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO) revela que la usura, mejor conocida como ‘chulco’ o préstamos ‘gota a gota’, ha mutado hacia la extorsión y el control territorial en beneficio de las bandas delictivas.

El análisis contabilizó 1.933 noticias del delito (NDD) por usura entre 2019 y 2025. Mientras tanto, la extorsión aumentó meteóricamente en un 898%, alcanzando 16.130 casos en 2025 (89 por cada 100.000 habitantes).

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A nivel provincial, Tungurahua encabeza la tasa nacional de ‘chulco’, seguida de Chimborazo, Loja, Bolívar, Cañar, Orellana e Imbabura.

En contraste, la extorsión predomina en Guayas, El Oro, Esmeraldas y Santa Elena. Sin embargo, en zonas como Latacunga, el repunte de este delito coincide con la caída de denuncias por usura, “lo que apuntaría a una transición del cobro de préstamos informales hacia el control territorial”.

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¿Cómo es la mutación entre la usura y el crimen organizado?

El Observatorio explica que los esquemas de financiamiento ilícito operan como un elemento que “abona y fortalece al engranaje financiero del crimen organizado, siendo fuentes de ingreso importantes para su estructura”.

Por un lado, son un destino para capitales de actividades ilegales y, por otro, son también un componente generador de nuevos fondos ilícitos.

“Es decir, los grupos del crimen organizado acumulan ingentes cantidades de dinero en efectivo producto de sus actividades criminales, las cuales pretenden ingresar en la economía formal; y, a su vez, les resulta una oportunidad económica para obtener rentabilidad de esos recursos”, dice el informe.

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Además, se identifican tres tipos de usura:

Este último esquema muestra también que la usura no solo opera como un método de cobro, sino que puede constituir un detonante que empuja a la víctima a recurrir a más financiamiento ilegal para pagar los chantajes.

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¿Qué consecuencias deben enfrentar las víctimas?

El incumplimiento de las cuotas activa la estructura criminal que opera detrás de los esquemas de financiamiento ilícito, transformando la deuda en una amenaza directa contra la integridad física, dice el informe.

Tras varias entrevistas, el OECO descubrió este drástico cambio en la forma en la que se hacen los cobros: “las personas ya no se atreven a denunciar porque las van a matar, antes les iban a quitar los bienes, ahora directamente las matan”, dijo una fuente.

Este comportamiento evidencia que el 'chulco' no solo se utiliza para hacer circular el capital ilícito, “sino como una herramienta estratégica para instaurar una potencial gobernanza criminal”.

¿Quiénes caen en estas redes y cuánto terminan pagando?

El análisis muestra dos causas principales: el aún limitado uso de servicios financieros y la necesidad de acceder a créditos de forma inmediata.

A diferencia de las instituciones formales, los usureros exigen condiciones mínimas, a nivel de tramitología, para desembolsar un préstamo. Lo que comúnmente suelen solicitar es un pagaré o una letra de cambio, elementos que “cuestan 50 centavos en una papelería y puede complicarte la vida para siempre”, dijo una fuente al OECO.

Personas que se encuentran en la informalidad laboral, mujeres jefas de hogar y adultos mayores son los más propensos a caer en estas redes, desconociendo el costo real de la deuda.

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Sin embargo, también acceden personas con ingresos medios o actividades económicas consolidadas que buscan solventar necesidades emergentes o problemas de liquidez.

Cuatro propuestas para frenar las finanzas ilegales

El Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO) plantea varias recomendaciones. Aquí las cuatro más destacadas: