La historia del narco Dritan Rexhepi y la red de funcionarios públicos que ocultó su fuga de Ecuador
El cabecilla criminal se fugó de varias cárceles del mundo, utilizaba identidades falsas y sobornaba funcionarios.
El nombre del narco albanés Dritan Rexhepi vuelve a resonar en Ecuador luego de la detención de ocho funcionarios públicos que habrían ayudado al denominado ‘zar de la cocaína’ a ocultar su fuga del país. Es una muestra más de las múltiples técnicas que ha utilizado este cabecilla criminal para evadir a la justicia.
‘El capo indiscutible’ y ‘el rey de las fugas’ son otros de los apodos que se ha ganado este sujeto de 46 años, quien lideró el cártel ‘Kompania Bello’, el cual traficaba droga desde América Latina hasta Europa.
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Sobre su espalda pesan varios cargos. Albania e Italia lo acusaban por los delitos de homicidio intencional, drogas, secuestro, falsificación de documentos de viaje, armas y municiones.
Se cree que llegó al Ecuador en el 2011, después de escapar de una prisión en Bélgica. Fue arrestado en Quito en junio del 2014 con dos identidades: Ioannis Dionysopoulos, de nacionalidad griega, y Lulezim Murataj, de nacionalidad albanesa. Posteriormente, se identificó que usaba también otros dos nombres, Rexhepaj Gramoz y Dritan Rexhepi.
Además, había cambiado de aspecto, por lo que las autoridades tuvieron que utilizar la identificación dactilar para confirmar que era él.
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Operaba desde la cárcel de Cotopaxi y luego huyó
En Ecuador, Dritan Rexhepi fue sentenciado a 13 años de cárcel por tráfico ilícito de sustancias. Su defensa presentó recursos de apelación y casación. En uno de ellos, su abogado fue el penalista fallecido Harrison Salcedo, también conocido como ‘Hulk Mena’, quien además fue abogado de Jorge Glas y de Jorge Luis Zambrano, ‘Rasquiña’.
El capo albanés cumplía su pena en la cárcel de Cotopaxi, pero eso no le impidió seguir construyendo su imperio de la cocaína. De hecho, en ese tiempo, habría tenido acceso a un celular y una computadora.
Al haber cumplido el 64 por ciento de la pena, en el 2021 su defensa requirió la prelibertad, que fue concedida bajo el nombre de Murataj Lulezim. Las autoridades del centro penitenciario fueron observadas por conceder este beneficio, a pesar de los pedidos de extradición de Albania e Italia.
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Sin embargo, en agosto de ese año, Rexhepi recibió tres boletas de excarcelación, cada una, con un número de pasaporte distinto, según reveló un reportaje de Vistazo de aquella época.
Para noviembre ya había salido de la prisión, debía cumplir arresto domiciliario y presentaciones periódicas. Sin embargo, había rumores de que alguien más firmaba los registros haciéndose pasar por él.
En septiembre del 2022, salió del Ecuador desde el puente de Rumichaca con una identidad falsa. Mientras que en noviembre del 2023 lo capturaron en Turquía en una operación internacional. Había llegado al Aeropuerto de Estambul con pasaporte colombiano registrado a nombre de Benjamín Omar Pérez García.
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La red de médicos que habrían ayudado a Rexhepi
Lo que era un rumor terminó de confirmarse este lunes, 21 de septiembre del 2026, cuando las autoridades ecuatorianas revelaron que un grupo de ocho funcionarios, entre ellos siete médicos y un servidor del SNAI, ayudaban el narco albanés a fingir que seguía cumpliendo con las presentaciones periódicas.
El ministro del Interior, John Reimberg, detalló que la red habría manipulado procedimientos judiciales y controles penitenciarios para favorecer irregularmente a Rexhepi.
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Reimberg agregó que estas presentaciones falsas le permitían seguir “en actividades de narcotráfico”, antes de que fuera arrestado en Turquía.
Ahora estos funcionarios podrían enfrentar cargos por delitos de delincuencia organizada, fraude procesal, suplantación de identidad, falsificación y uso de documentos falsos y perjurio.