¡No se gasten nuestros depósitos!
Las arcas fiscales están vacías, solo hay deudas, y los candidatos presidenciales “creativos” proponen gastarse el dinero de la reserva internacional, “dinero ocioso que financia bancos en el exterior”. Pero te están engañando. Te explico.
La reserva internacional no es dinero de los políticos, el grueso está formado por tus depósitos. De los 8.000 millones de dólares de la reserva internacional a abril, 6.000 millones de dólares fueron depósitos de instituciones financieras. Por Ley, cuando haces un depósito en una cooperativa o banco, una parte de ese dinero debe ir al Banco Central. El objetivo es que cuando quieras retirar ese dinero, puedan devolvértelo inmediatamente. Estas reservas no existen para ser invertidas, sino por seguridad. Cuando un gobierno se gasta tus depósitos (confiados en la reserva internacional), estos fondos ya no cumplen el rol de seguridad. En un caso extremo podría existir una insuficiencia de recursos para enfrentar un retiro masivo de depósitos elevando el riesgo financiero.
Cogerse los depósitos del público en la reserva internacional se implementa entregando bonos del Ministerio de Finanzas al Banco Central (expansión del balance). Este proceso introduce importantes distorsiones en una economía dolarizada. Se eleva artificialmente la oferta de dinero, pero no de dólares porque esos solo los emite Estados Unidos, sino de “ecuadólares”. Inicial y temporalmente aumenta la actividad productiva, pero los problemas aparecen pronto.
La artificialmente reforzada actividad económica eleva la demanda de importaciones y transferencias al exterior. La demanda de dólares verdaderos sube y el Banco Central pierde divisas. Para evitar la quiebra del Banco Central el gobierno se vería obligado a restringir todo flujo de divisas al exterior. La vida se encarece para los ciudadanos por salvaguardias, aranceles, normas paraarancelarias, etc.
En un caso extremo, incluso puede quebrar el Banco Central por escasez de divisas. El contagio al sistema financiero sería inmediato. La salida de las autoridades sería reactivar la cadena de pagos con bonos o emitiendo una nueva moneda que pueda ser provista ilimitadamente para evitar la quiebra del sistema financiero. Fin de la dolarización. Por suerte, actualmente es un delito que el gobierno se gaste nuestros depósitos en la reserva internacional. Estemos atentos para que ningún gobierno les meta mano. Ojalá algún día adoptemos una solución definitiva: eliminar el Banco Central para que ningún político vuelva a poner en riesgo la estabilidad monetaria y la dolarización.