Ventas en tres países y ganancia desde el primer año: el emprendimiento de artículos de cuero creado por una brasileña en Ecuador
Theodora lleva cinco años en el mercado local; la marca, que también se vende en Panamá y Madrid, combina la curtiembre sostenible, el trabajo artesanal y el mundo de la moda.
Los 15 años que Fernanda Marcondes trabajó para la multinacional Mondelez, uno de los gigantes en la industria alimenticia global, se convirtieron “desde el día uno” en la guía perfecta para la creación de Theodora, la marca de carteras y accesorios de cuero que fundó en el 2021 y que ahora está también en Panamá y Madrid.
La brasileña llegó al Ecuador cuando tenía 23 años como un talento humano expatriado por Mondelez y aunque la maternidad la alejó por ocho años del ejercicio profesional, nunca abandonó el gusto por el mundo de los negocios. Tenía estructura y entendía la importancia de los procesos y la formalidad.
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Decidida hace cinco años a retomar su carrera, Marcondes se sintió atraída por la industria del cuero. Y no por inspiración. En Brasil, su familia se ha dedicado por años a la confección de ropa y ella, tras conocer Ecuador, descubrió el potencial del sector en el país.
Para dar el primer paso, fue clave la exitosa búsqueda de una curtiembre que le ofreciera cuero de calidad, abastecimiento y una certificación de manejo sostenible con la que pudiera, a futuro, proyectar su marca hacia el exterior. Curtiduría Tungurahua, un negocio ambateño de 85 años, se convirtió en el aliado perfecto.
Bajos costos que no sacrifican calidad
En noviembre del 2021, salió Theodora al mercado. “Es una marca minimalista, atemporal y funcional”, afirma Marcondes. Su catálogo ha pasado de 45 a 250 tipos de productos mientras la facturación, que llegó en el 2022 a USD 114 mil, se acerca este año a los USD 300 mil.
Un modelo de negocio con estructura ligera, basado en alianzas, generó rentabilidad desde el inicio. “Algo que siempre tuve claro es la necesidad de tener bajos costos para salir con un buen precio sin sacrificar la calidad”, explica la emprendedora.
Theodora no tiene tienda propia. Los artículos de cuero se comercializan a través de las perchas de dos tiendas de moda en Quito y dos en Guayaquil, y de una estrategia digital sólida basada en redes sociales y la web de la compañía.
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“Aunque no tenemos una estructura grande, nos manejamos como una empresa", sostiene Marcondes; "es importante la formalización para ganarse la confianza de los proveedores”. Los artesanos que trabajan para Theodora, seis en total, reciben un ingreso constante gracias a una producción que se mantiene durante todo el año.
Panamá y Madrid abrieron sus vitrinas
El primer salto al exterior se dio en el 2024 cuando la brasileña contactó a Wanahat -la marca ecuatoriana de sombreros con tienda en Miami- para que le abriera un espacio; no funcionó: “es un mercado que prioriza las marcas reconocidas en tema de accesorios”, afirma la emprendedora.
Desde julio del 2025, Theodora está en Madrid a través de la iniciativa Coshowroom y, desde octubre, en Panamá de la mano de The Social Corp. Marcondes cree que ha llegado el momento de que la gente “espere de la marca más que solo carteras y cinturones; tenemos espacio para seguir creciendo”.