La historia de un emprendedor que convirtió su furgoneta en una parrilla móvil en Guayaquil

Un mecánico industrial de profesión aprovechó una furgoneta que ya no podía matricular y la transformó en una parrilla móvil que funciona los fines de semana en La Florida, al norte de Guayaquil.

'Los ahumados del chanchito’ es una parrilla móvil ubicado en Florida Norte, en Guayaquil.
Milca Cabrera Verduga

En una de las calles que intersectan con el parque lineal de Florida Norte, junto a la Iglesia Católica Nuestra Señora de los Remedios, en Guayaquil, hace dos meses una señora vio salir humo de una furgoneta y se acercó preocupada para saber qué estaba pasando. Pensó que el vehículo se estaba incendiando, pero el humo no provenía de una falla, sino de una idea premeditada.

Se trataba del primer día en el que Omar Rivadeneira, un mecánico industrial de 34 años, atendía en su ingenioso emprendimiento: una parrilla que instaló dentro de su antigua ‘buseta’. Ahora, entre risas, el emprendedor le cuenta a Vistazo que esa escena se ha repetido con otros curiosos que, al ver el humo, se acercan para descubrir qué ocurre.

Rivadeneira explica que ya era muy difícil matricular su vehículo, una Chevrolet Astro Van de 1992, y que los trabajos en la mecánica habían disminuido. Fue entonces cuando se le ocurrió darle otro uso al vehículo. Al ver que el chancho al barril estaba de moda, pensó en una alternativa poco común. "Ahí dije: ¿Por qué no hacer chancho a la 'buseta'?". Conversó la idea con unos amigos y, con su apoyo, comenzó a convertir el vehículo en una parrillada móvil.

De furgoneta a parrillada: así fue la adaptación

El proceso de transformación tomó aproximadamente dos meses. La buseta dejó de tener el motor, la caja y otros componentes de la parte mecánica, eléctrica y del tapizado para dar paso a una estructura adaptada para preparar los alimentos.

En la zona en la que estaba el motor se instaló una parrilla para asar el chancho y otros productos como longaniza y piña asada, que acompaña el plato. También, en la parte trasera se colocó un recubrimiento de acero inoxidable y lana de vidrio entre las paredes para evitar que el calor salga hacia el exterior del vehículo. En esta parte posterior, se ahúma el chancho durante un poco más de tres horas para lograr la crocancia que caracteriza el exterior de la proteína.

Los platos incñuyen chancho ahumado, salchicha, chifles, ensalada y piña asada.

No obstante, Omar explica que seguirá puliendo algunos detalles de la estética exterior. De todas maneras, la parte interna, que le permite preparar los alimentos y atender a sus clientes, ya está totalmente operativa.

Un menú especializado a precios accesibles

El lugar ofrece actualmente chancho ahumado con longaniza, acompañado de chifle y ensalada de tomate, pimiento y cebolla. También existe la opción de agregar piña y, para quienes prefieren llevar el producto a casa, Omar vende el chancho ahumado y la longaniza por libra, bajo encargo.

El precio de los platos van desde los USD 5. Dependiendo de la cantidad que solicite el cliente, también prepara platos de USD 8 y USD 10. De igual manera, el emprendimiento proyecta ampliar el menú en un futuro cercano.

El emprendimiento lleva aproximadamente dos meses funcionando en el sector La Florida, al norte de Guayaquil. ‘Los ahumados del chanchito’, el nombre con el que bautizó su local, atiende pedidos para servir en el lugar o para llevar, de viernes a domingo, desde las 15:00 hasta las 21:00, aunque el mayor movimiento se concentra los sábados y domingos.

La acogida está en crecimiento. Omar cuenta que durante la primera semana las ventas fueron menores, pero la curiosidad y la sazón ayudaron a atraer a los primeros clientes. Con el tiempo, las recomendaciones y la difusión en redes sociales han permitido que lleguen personas de otros sectores. Ahora puede vender unos 50 platos diarios, aunque aclara que la demanda depende del día.