Amnistía Internacional pide a EE.UU. investigar de forma imparcial el caso del pesquero ecuatoriano Fiorella

La organización solicitó una investigación urgente sobre la desaparición de ocho pescadores, luego de reportes que vinculan el caso con una presunta operación encubierta de la CIA.

Familiares de los pescadores desaparecidos del barco Fiorella.
Julissa Suárez

Amnistía Internacional (AI) pidió a Estados Unidos realizar una investigación “imparcial y urgente” sobre el supuesto ataque contra la embarcación pesquera ecuatoriana Fiorella, ocurrido en enero de 2026.

La solicitud se produce después de publicaciones de The Washington Post y The New York Times que han señalado una posible participación de agencias estadounidenses en operaciones contra embarcaciones ecuatorianas.

La organización internacional sostiene que existen elementos que deben ser esclarecidos y pidió determinar eventuales responsabilidades penales si se encuentran pruebas suficientes y admisibles.

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¿Qué ocurrió con el pesquero Fiorella?

El caso se remonta al 13 de enero de 2026, cuando diez pescadores partieron desde la provincia de Manabí a bordo del Fiorella para realizar actividades de pesca.

De acuerdo con un informe publicado por Amnistía Internacional en julio, a partir del cuarto día de navegación la embarcación habría sido vigilada de manera constante por aviones, patrullas y drones con simbología de Estados Unidos.

El 20 de enero, dos lanchas pesqueras, cada una con dos tripulantes, se separaron del barco principal para continuar con sus labores.

Horas después, una de las lanchas perdió comunicación con el Fiorella y con la otra embarcación.

Los dos pescadores que sobrevivieron afirmaron haber observado una gran columna de humo en dirección al Fiorella. Sin embargo, según Amnistía Internacional, no pudieron establecer con certeza si el humo correspondía a un incendio en el barco.

Ocho pescadores permanecen desaparecidos.

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Familias mantienen dudas sobre el paradero de los pescadores

Los familiares de los desaparecidos sospechan que los ocho tripulantes pudieron haber sido detenidos y trasladados fuera de Ecuador.

Esta hipótesis está relacionada con otros casos registrados en marzo, cuando las embarcaciones Negra Francisca Duarte II y Don Maca salieron desde Manabí.

Según los testimonios recogidos por Amnistía Internacional, los tripulantes de estas embarcaciones denunciaron haber sido atacados con drones e interceptados por personas que se identificaron como ciudadanos estadounidenses.

Posteriormente, aseguraron que fueron entregados a El Salvador y finalmente retornaron a Ecuador.

Estos antecedentes forman parte del contexto en el que AI solicita que se investigue de manera independiente lo ocurrido con el Fiorella y sus tripulantes.

The Washington Post reportó una posible operación encubierta

El pedido de Amnistía Internacional se conoció después de que The Washington Post publicara el 13 de agosto información sobre los ataques registrados contra barcos pesqueros en aguas ecuatorianas.

Según el diario estadounidense, estos incidentes habrían formado parte de un programa de “acción encubierta”, una modalidad de operación secreta en el extranjero que cuenta con autorización presidencial y en la que el Gobierno de Estados Unidos no reconoce públicamente su participación.

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No obstante, el propio medio señaló que todavía no estaban claros algunos detalles sobre el alcance de la eventual participación de la CIA en estos hechos.

The Washington Post también indicó que esta presunta operación sería independiente de la campaña antidrogas que Estados Unidos mantiene desde septiembre de 2025 en zonas del Caribe y el Pacífico.

Amnistía Internacional pide determinar responsabilidades

Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, afirmó que el papel de Estados Unidos en el caso resulta cada vez más difícil de descartar a raíz de las publicaciones recientes.

La organización pidió a las autoridades estadounidenses investigar los hechos de manera imparcial y determinar responsabilidades penales en caso de que existan pruebas suficientes.

AI también señaló que el Congreso de Estados Unidos debería continuar con las investigaciones sobre el caso.